En éstos ciclos de charlas sobre las temáticas desde, digamos, el tamiz de lo esquizoanalítico tomaremos o pensaremos lo que podemos aportar a los tratamientos de parejas.
Si bien tratamos de eludir el campo familiar, lo eludimos como contenido, evitamos el familiarismo. El punto de reducción en que todo es familia, que una pareja por ejemplo ya es una familia, sea potencialmente o más profundo aún, que los conflictos y coincidencias en la pareja tienen que ver con algo de las familias de origen. Futuro, presente y pasado signado por la familia.
Los que nos vienen siguiendo hace un tiempo ya sabrán que apuntamos al campo social, que primero es lo social y la familia es una producción de ésta, no al revés. Lo que por mucho tiempo se ha tomado como que el núcleo de lo social, la célula de la composición es la familia. Por ello en base a lo ocurre en un nivel, lo veremos reproducirse en otros. Iremos a los enunciados, a los agenciamientos de enunciación (que incluye también a los enunciantes).
Iremos a un más allá. Pero a no confundirse con que lo individual o lo particular de cada pareja no tiene cabida o importancia, sino que para abrir un poco el marco con lo cual se aborda las problemáticas de la pareja.
Lo micro
En cada pareja se baten los juegos de poderes, las diferencias de fuerzas, o lo diferencial en el encuentro de fuerzas, de imposiciones de uno sobre otro, del poder que como se viene trabajando no solo es el poder coercitivo, sino la potencia lo que cada quien puede. Tomando como referencia a Spinoza y a Nietzsche, el deseo como perseveración del ser o en el segundo como voluntad de poderío. Algo que genera, que promueve, que gestiona la realidad. Ahora y como comentábamos antes, se bate lo que acontece en cada sociedad.
Si en nuestro territorio geopolítico, nuestra historia nos habla desde diferentes lugares sobre la supremacía masculina sobre la femenina. Que las mujeres son las histéricas, las locas, las de la labilidad emocional, las que son gobernadas por las hormonas, las que se mueven por la perseveración de la especie, las protectoras de los hijos, las del hogar, las que traicionan, a las que “debes de andar con látigo”, las que compiten entre sí y otros enunciados más. Una red de enunciados, una regularidad que posicionan, da los pasos por donde se puede pasar, registra, para ser más puntillosos codifica: como sentir, que hacer, que pensar.
En una primera época en el inconsciente esquizoanalítico, se hablaba de una producción, reproducción y antiproducción como formas del deseo. En una etapa posterior se hablara de disposiciones o agenciamientos distribuciones de ésa multi-energía. Se apunta a un construccionismo, un armado de la forma de vida. Donde el material es plural está lo personológico, pero también está lo incorporal-posible; los discursos, enunciados o flujos materiales y los linajes maquínicos de qué ensamble proviene. De lo social no se toma a forma global y unificada, sino fragmentos además también en etapas posteriores de producción esquizoanalítica el sema que comienza a usarse es colectivo. Para abarcar también un poco más que lo social en la constitución subjetiva.
Henos aquí en el desencuentro de lo que se dictamina que hacer y lo que sucede. De modo subterfugio y actualmente ya no tanto, las mujeres tienen otras posiciones ante los roles y lugares que se disponían para ellas. El derecho a voto, la posibilidad de ocupar cargos directivos, no necesariamente está obligada al hogar y otros progresos más. Pero no es global, el cambio no es total, ya que hay vestigios de los enunciados anteriores y ése sedimento se juega en cada persona no importa de qué género. Porque sí, hay también mujeres machistas. Pero no por militancia sino por conformación. Es decir se perciben a sí mismas y a las demás a través de la red de enunciados del machismo. Porque no patriarcado, porque es entronar la figura del padre como figura masculina y molde de ésta forma de coerción, entonces se prefiere algo más abarcativo, donde el patriarcado, el paternalismo y otras son formas de ésta.
Lo micro es para remarcar que la cuestión es de pliegue, de infiltración, de derrame. Es difícil pensar sin la cuestión de escala, que se trata de tamaño. Lo que ocurre a un nivel pasará de igual medida en otro. Ya lo anunciábamos arriba con lo familiar, no quisiéramos entrar en los mismos fueros. Se trata de entrever que se juega tanto en una como en otra y lo que no también. Lo que nos apoyamos es en estar sensibles a los microfascismos que pueden darse. En las rigideces de las posturas, en las cristalizaciones de comportamientos. A la vez salir de las estructuras, en tomar un modelo para ver la realidad.
Volviendo a que hay agentes que se suben o son subidos a los agenciamientos colectivos de enunciación, y hacemos hincapié en lo colectivo porque es heteróclito con lo que se expresa. Por lo que estaremos dispuestos a escuchar y cazar esa red de enunciados que muchas se expresan en los conflictos que padecen las parejas. De los encuentros
La mayoría de las veces la convocatoria es iniciada por las mujeres, pocas veces es por varones. Vienen de un cúmulo de transgresiones, discusiones elevadas de tono, denuncias a nivel civil penal, intervenciones policiales… sí en algunos casos son graves los estados de las peleas (describir sobre las parejas actuales). Dónde es un externo a la pareja la que marca el estado de la situación, algún familiar, un vecino, amigos, etc. Las menos de las veces ocurre que, si aplica en el caso, tras una rotación de terapeutas por los hijos con problemas en la escuela que decantan en un problema familiar y de fondo de pareja.
Los relatos comienzan con las faltas incurridas de uno hacia otro, como si fuesen ésas las causantes de los problemas. Lo que hace y no se da cuenta. Échame a mí la culpa de lo que pase (Canción de Albert Hammomd)
Algunos conceptos
Las promesas incumplidas- zona de promesas: Con ello hacemos referencias que a la hora de la conformación de la pareja lo que cada uno le promete al otro, lo que Nietszche decía del hombre que puede prometer. Rompiendo con las instituciones, que marcaban de diferentes formas para que se cumplan los preceptos y sostener el control sobre la sociedad, que se establezca la deuda, la marca. En la adjudicación y asunción de roles, las parejas suponen lo que el otro ha de querer. Devaneos en sofismas de lo que se quiere… Aquí es cuando comienzan a establecerse las promesas: cumpliré con lo que me pides.
De éste punto lo que podemos resaltar es la zona de… Es decir ese intersticio entre los deseos de uno y de otro, entre lo asumido y lo adjudicado, entre una historia y la otra.
Los deberes y deudas: Sumando un poco a lo anterior en la mayoría de las relaciones, lo que ocurre es que se entra en un círculo de varias D. DEBER DEUDA DUDA DOLO DECEPCIÓN DESEO. Básicamente es una polaridad entre deber y deseo: lo que se supone que haga vs lo que se quiere hacer. Si la distancia es mucha entre uno y otro se generan los afectos que nombramos. El deber conlleva el dejo de obligación lo que se tiene que hacer hacia alguien externo. El deseo más o menos implica también una obligación pero para consigo mismo. Uno supone un poder sobre otro, el otro la potencia. Pero en un choque de potencias se verá cual se afirma más que la otra.
Acá nos distanciamos un poco de lo esquizoanalítico como para adentrar en la relación entre dos cuerpos y no como se conforman éstos, indicando que por cuerpo no sólo es lo biológico sino la individuación que implica una persona, la haeccidad un conglomerado con un cierto margen. Qué ocurre cuando uno se encuentra con otro. Habrá conexiones, resistencias, acople o re-captación, bloqueos, rechazos de signos, de semas que generarán estados. Es en el seno de las relaciones… conyugales dónde se ven los mapas de mundo que cada uno trae y contrae.
Volviendo al deseo y deber. El círculo más o menos se genera así: ante un pedido que puede ser disonante con el tono de una de las partes, se siente en obligación de hacer, porque así lo prometió (punto anterior) por ende se genera la deuda, lo que queda pendiente de hacer. Al perpetuar la deuda, y no cumplir, la otra parte se frustra, se lamenta le duele el incumplimiento, la decepción (otra D) y el dolo y el deseo porque la cosas sean de otro modo.
Las parejas son masoquistas: En las parejas se generan contratos implícitos. Masoquistas no en el viejo sentido de la asociación ílicita con el sado-masoquismo, sino con la figura de Sacher-Masoch. Deleuze hace un trabajo formidable con en los ensayos sobre esta figura tanto clínica como literaria y biográfica. Lo frío y lo cruel. En él, entre otros puntos que trabaja, tomamos el hecho de que este figura el foco no era solo el dolor… sino los contratos antes de un encuentro, dónde si tal vez había actos que impliquen el dolor, pero era cuantificado (la cantidad de latigazos, ni uno más ni uno menos) y el pago pecuniario en caso de incumplimiento. Lo nodal no era que el placer estuviese en el dolor, en la recepción del mismo, sino en el acatamiento o no del mismo.
En la formaciones de las parejas circula esa especie de contrato, de lo cada uno va a realizar, aportar, cambiar, ceder, abandonar, mejorar, ocultar, expresar… etc. Son los incumplimientos los que generan las fricciones, cruces y crisis. Nos parece que dentro de los análisis uno de los puntos es rever cuál es el contrato que se ha establecido y en base a eso renovar. No queremos adentrarnos en la teoría contractualista ni hobbesiana ni psicoanalítica, sino en la masoquista.
También ya se plantea en la Presentación de Sacher Masoch, un modelo de la muerte, es decir, se cuestiona la pulsión de muerte como fuente de aquello que se repite a pesar de generar displacer, hay algo que vuelve a la antimateria para decirlo de algún modo. Lo que Deleuze desarma es detrás de la pulsión hay un modelo de la muerte, una forma de captar de qué se trata, y en éste estudio en particular sobre lo frío, lo helado, sobre la intensidad cero… Pero la bajada de intensidad no es la nada, la aniquilación, sino la reducción al mínimo posible de acción.
La pareja como un organismo vivo. Cso. Hace un rato hablábamos que un nivel de análisis es de ver a la relación entre los cuerpos, declarados spinozistas, apuntamos en otro grado en ver también a la pareja como un cuerpo, donde se baten intensidades (que también lo anunciábamos arriba). Pero también para pensar lo que tiene que ver con lo a-significante, cuando lo pasional se reduce, llega a la posibilidad de que nada pase. Pero esto es importante, no es la muerte, es el modelo de la muerte, de lo cual algo puede conectarse, tocar y generar que algo surja.
El deseo y el ser deseado: Tomemos dos figuras del deseo. En la vida individual cada uno desea y es deseado. Pero lo más complicado de éste concepto es el de ser deseado. En las parejas circula que la fidelidad conlleva a la exclusividad que se cierra el panorama, en cierto sentido hay mucho de eso, pero lo que no se puede controlar es que a veces nuestra pareja es deseada, y no por nosotros. A alguien le puede gustar nuestra pareja y esto tampoco es fomentado por ella. Lo que si le corresponde es hasta dónde deja llegar aquella intencionalidad del otro. Ahora bien, esto se constituye en un problema cuando se aúna el deseo a la falta, a la necesidad. Empiezan los juegos de paranoia, y si uno de los dos tiene inconsistencia personológica (complejo de inferioridad adleriano) se agrava tal posicionamiento, ya que se apuntara a que como no tiene lo que se desea, se buscará en otro lugar… Algún lacaniano dirá: el amor es dar algo que no se tiene para quien no lo desea. Es la misma tesis en la falta pero en doblez, tanto del amante como del amado. Los amores polimorfos, a-humanos, de las partes, de los fragmentos tanto en fisionomía como en la dinámica de la elección, construcción de un paisaje...
domingo, 26 de agosto de 2018
lunes, 30 de julio de 2018
Aceleración, memoria, padeceres…
“Nunca sucedió si no hay recuerdos de ello.
La memoria humana es solo un registro.
Solo necesitas reescribir ese registro.”
Chiaki Konaka
Nuestra sociedad está signada por la aceleración en la adquisición, vía mejora de la comunicación (sean digital o logística). Ante ello la velocidad y el vértigo correspondiente generan en la subjetividad la necesidad de satisfacción inmediata. Y por otro lado siendo que el capitalismo mundial integrado ha copado las formas de contenido, se infiere que todo se reduce a un valor y es referido al consumo, el nuevo hombre deviene homo consumens de la era de la inmediatez.
Los trabajos del autor francés Paul Virilio sobre la velocidad, sobre el impacto de la misma en la sociedad, como forma de poder, como afecta la cultura, las relaciones. Análisis de la proliferación en las comunicaciones, de la adquisición, del miedo, del pánico y cómo esto es lo que podría generar un conjunto de disposiciones que afectarían a la subjetividad dejando como efecto ciertas manifestaciones patológicas o padecientes.
No es novedad que uno puede mirar u oír a distancia, la novedad es que la sensación es la que se transmite en vivo, impacta de modo inusitado, ya que no hay preparación, no hay filtro, lo real ya. Lo que afecta trastoca, con-mueve y a la vez paraliza.
Es así como conectamos con la velocidad o la Dromología con algunos cuadros de la Psicopatología. Empezamos a ver que la velocidad no es el problema, es la aceleración la que trae las consecuencias no deseadas. Se han hecho conquistas y superaciones sobre elementos de la naturaleza: Sonido, Calor y Luz. Se ha superado la velocidad del sonido a través del avión super-hiper sónico, el calor con la combustión para atravesar la estratosfera y luz aún no ha sido superada, pero sí alcanzada, a través de la transmisión de la información, que se reduce a pico o nano segundos. De todas ellas lo que decanta es la conquista mayor es la del tiempo. Se realiza una superación en el espacio global, geopolítico desde el real a otro virtual a través del tiempo real. Y está virtualidad procede por la aceleración a una confusión entre lo real y lo virtual.
Virilio remarca que ante la invención de algo se genera el accidente, Por ejemplo, la invención de la locomotora contenía también la invención de descarrilamiento. Postulamos que la conquista de la aceleración informática tiene su consecuencia e impacto en la construcción de la subjetividad.
El capitalismo mundial integrado genera demanda de subjetividad, como ser; ofrece un consumo-consumación de existencia veloz, del más veloz de los productos procesadores, celulares, autos, lavarropas, entrenamientos, terapéuticas, trámites… remarca la aproximación del mañana acerca el futuro, lo dobla en un presente futurista, la consumación de tu vida, el final de tu vida, la importancia de vivirlo todo, ya, hoy, ayer…. Angustia por el devenir, porque la velocidad impera, la aceleración está, pero el consumo no.
Les sugiero que vean una bella obra denominada “Serial Experiments Lain” donde se abordan de manera magistral temas actuales. La identidad, la conexión, la realidades por decirles virtuales o materiales, las relaciones, el mundo… Es un trabajo visionario ya que fue realizado a fines del siglo XX (1998)Dónde nos mostraban un posible futuro, y siendo la actualidad pareciera una descripción de lo que algunas personas padecen en mayor o menor intensidad.
Usamos la cita para proponer que se anula el tiempo, más que el tiempo se genera la anulación del registro, en las dos vertientes propuestas por el esquizoanálisis el registro de producción y la producción de registro. Es la antiproducción del registro, Virilio habla de la tiranía del ahora que nos transforma en: seres sin cuerpo, sin memoria, sin presente ni futuro, sin raíces, ni sensaciones propias, encerrados en un mundo virtual forcluido, sin realidad y finalmente sin vida propia.
“La velocidad funda el olvido” para ser más exactos la aceleración funda el olvido. Los afectos van en contrapelo de la inmediatez. La acumulación de objetos incorpóreos no es el trabajo de la potencia, ya que puede obturar, cristalizar un territorio. Tal vez optar por aquellos que devuelven el fluir, abren, conectan, promueven… como en cosmofísica los precursores obscuros (materia que da consistencia pero que escapa a la luz y a la información)
Esta clínica ofrece la ralentización, la contemplación, el respiro y un vínculo tiende a ir más allá del intercambio. Apela a la memoria, que no solo es narrativa (el recuerdo), racional, cognitiva, sino aquel bloque de sensaciones, de vivencias, de potencias. Cuantas veces os ha pasado que una melodía le ha llevado a un momento de su vida; una frase ha persistido tanto que se transforma en axioma; un color; los aromas… Os atajo que la propuesta no es hacer músico, color, aroma… terapia; sino de apelar a la memoria, a la potencia de ella.
Siendo que se propone un inconsciente maquínico, que produce, que fabrica acaso no tiene contenido, representaciones, representantes… que le podríamos adjudicar a la memoria.
Guattari nos ayuda a salir del paso “[…] nuestros cuatros inconscientes: el inconsciente representativo (clásico y patentado), el inconsciente procesual (ese de las maquinas concretas, funcionando en todos los sistemas de máquinas –técnicas, institucionales, económicas, etc.), el inconsciente existencial y el inconsciente del ser maquínico (el inconsciente del plano de consistencia) no son del todo las regiones autónomas. Estas son las regiones que se entrecruzan completamente y que constituyen un rizoma de articulación de apertura creativa –constante posible de estos elementos de lo inconsciente.”
La palabra relevo considero que nos ayuda a pensar tales contenidos junto a otros componentes. Pero siendo que la rapidez genera un borramiento de las referencias por ende de unas consistencias, estabilizaciones o territorios existenciales donde mover con ciertos grados de seguridad, de firmeza o afirmación. A la búsqueda de los puntos de inflexión, de esplendor en la historia de cada quién. La memoria que es activa y que activa, aquella que escapa a las capas de mayor determinación al decir de Adriana Zambrini.
Desde dónde se parte, desde la serialidad o desde la singularidad. Tal vez en las órbitas de lo incorpóreo que pueden estar en cada haecceidad o como potencia, discontinua pero aún en vector.
Se propone que ante el padecer, la urgencia por ser según la mayoría, a temor de la segregación arrasa con las singularidades, lo que nos afecta para el obrar, para el bien-estar, para la salud de cada quien. Cartografiar a veces es explorar las zonas ya transcurridas, sobre escribir los mapas como hacía Fernand Deligny.
Como sugiere Virilio en su reflexión sobre la velocidad, aprender o apropiarse del ritmo, cuando acelerar y cuando enlentecer… ritmar. Musicalizar, embragar, pulsar…
Biblio-Filmografía
Gilles Deleuze (2005) Derrames entre el capitalismo y la esquizofrenia. Buenos Aires. Editorial Cactus.
Felix Guattari Líneas de fuga: por otro mundo de posibles. - 1a ed. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Cactus, 2013.
Alfonso Lans. (1997) Cuerpo e imagen. Clínica de la sociedad de consumo. Montevideo. Ediciones Multiplicidades.
Adriana Zambrini. (2001) Clínica del Acontecimiento. Nietzsche, Deleuze, Spinoza…
Franco Berardi Bifo (2003) La fábrica de la infelicidad. Madrid. Ed Traficantes de Sueños.
Osvaldo Saidón. (2002) Clínica y Sociedad. Esquizoanálisis. Buenos Aires-México. Ed Lumen.
Paul Virilio. (1986) Velocidad y Política. Buenos Aires. La marca editora.
Paul Virilio. (2007) Ciudad Pánico. El futuro comienza aquí. Buenos Aires. Libros del Zorzal.
Serial Experiments Lain. Dirigida por Ryūtarō Nakamura, con diseño de personajes de Yoshitoshi ABe, guion de Chiaki Konaka y producción de Yasuyuki Ueda a través del estudio Triangle Staff. Fue transmitida por TV Tokyo desde julio a septiembre de 1998.
La velocidad funda el olvido. Dirección: Marcelo Schapces. Guión: Julio Cardoso. Pablo Fidalgo. Paula Romero Levit /Marcelo Schapces
PRODUCTORES: SAN LUIS CINE / BARAKACINE (MARCELO SCHAPCES) / NEVER LAND (MARIEL GUIOT) Nacionalidad: Argentina, España Año: 2007 Fecha de estreno: 03-07-2009
La memoria humana es solo un registro.
Solo necesitas reescribir ese registro.”
Chiaki Konaka
Nuestra sociedad está signada por la aceleración en la adquisición, vía mejora de la comunicación (sean digital o logística). Ante ello la velocidad y el vértigo correspondiente generan en la subjetividad la necesidad de satisfacción inmediata. Y por otro lado siendo que el capitalismo mundial integrado ha copado las formas de contenido, se infiere que todo se reduce a un valor y es referido al consumo, el nuevo hombre deviene homo consumens de la era de la inmediatez.
Los trabajos del autor francés Paul Virilio sobre la velocidad, sobre el impacto de la misma en la sociedad, como forma de poder, como afecta la cultura, las relaciones. Análisis de la proliferación en las comunicaciones, de la adquisición, del miedo, del pánico y cómo esto es lo que podría generar un conjunto de disposiciones que afectarían a la subjetividad dejando como efecto ciertas manifestaciones patológicas o padecientes.
No es novedad que uno puede mirar u oír a distancia, la novedad es que la sensación es la que se transmite en vivo, impacta de modo inusitado, ya que no hay preparación, no hay filtro, lo real ya. Lo que afecta trastoca, con-mueve y a la vez paraliza.
Es así como conectamos con la velocidad o la Dromología con algunos cuadros de la Psicopatología. Empezamos a ver que la velocidad no es el problema, es la aceleración la que trae las consecuencias no deseadas. Se han hecho conquistas y superaciones sobre elementos de la naturaleza: Sonido, Calor y Luz. Se ha superado la velocidad del sonido a través del avión super-hiper sónico, el calor con la combustión para atravesar la estratosfera y luz aún no ha sido superada, pero sí alcanzada, a través de la transmisión de la información, que se reduce a pico o nano segundos. De todas ellas lo que decanta es la conquista mayor es la del tiempo. Se realiza una superación en el espacio global, geopolítico desde el real a otro virtual a través del tiempo real. Y está virtualidad procede por la aceleración a una confusión entre lo real y lo virtual.
Virilio remarca que ante la invención de algo se genera el accidente, Por ejemplo, la invención de la locomotora contenía también la invención de descarrilamiento. Postulamos que la conquista de la aceleración informática tiene su consecuencia e impacto en la construcción de la subjetividad.
El capitalismo mundial integrado genera demanda de subjetividad, como ser; ofrece un consumo-consumación de existencia veloz, del más veloz de los productos procesadores, celulares, autos, lavarropas, entrenamientos, terapéuticas, trámites… remarca la aproximación del mañana acerca el futuro, lo dobla en un presente futurista, la consumación de tu vida, el final de tu vida, la importancia de vivirlo todo, ya, hoy, ayer…. Angustia por el devenir, porque la velocidad impera, la aceleración está, pero el consumo no.
Les sugiero que vean una bella obra denominada “Serial Experiments Lain” donde se abordan de manera magistral temas actuales. La identidad, la conexión, la realidades por decirles virtuales o materiales, las relaciones, el mundo… Es un trabajo visionario ya que fue realizado a fines del siglo XX (1998)Dónde nos mostraban un posible futuro, y siendo la actualidad pareciera una descripción de lo que algunas personas padecen en mayor o menor intensidad.
Usamos la cita para proponer que se anula el tiempo, más que el tiempo se genera la anulación del registro, en las dos vertientes propuestas por el esquizoanálisis el registro de producción y la producción de registro. Es la antiproducción del registro, Virilio habla de la tiranía del ahora que nos transforma en: seres sin cuerpo, sin memoria, sin presente ni futuro, sin raíces, ni sensaciones propias, encerrados en un mundo virtual forcluido, sin realidad y finalmente sin vida propia.
“La velocidad funda el olvido” para ser más exactos la aceleración funda el olvido. Los afectos van en contrapelo de la inmediatez. La acumulación de objetos incorpóreos no es el trabajo de la potencia, ya que puede obturar, cristalizar un territorio. Tal vez optar por aquellos que devuelven el fluir, abren, conectan, promueven… como en cosmofísica los precursores obscuros (materia que da consistencia pero que escapa a la luz y a la información)
Esta clínica ofrece la ralentización, la contemplación, el respiro y un vínculo tiende a ir más allá del intercambio. Apela a la memoria, que no solo es narrativa (el recuerdo), racional, cognitiva, sino aquel bloque de sensaciones, de vivencias, de potencias. Cuantas veces os ha pasado que una melodía le ha llevado a un momento de su vida; una frase ha persistido tanto que se transforma en axioma; un color; los aromas… Os atajo que la propuesta no es hacer músico, color, aroma… terapia; sino de apelar a la memoria, a la potencia de ella.
Siendo que se propone un inconsciente maquínico, que produce, que fabrica acaso no tiene contenido, representaciones, representantes… que le podríamos adjudicar a la memoria.
Guattari nos ayuda a salir del paso “[…] nuestros cuatros inconscientes: el inconsciente representativo (clásico y patentado), el inconsciente procesual (ese de las maquinas concretas, funcionando en todos los sistemas de máquinas –técnicas, institucionales, económicas, etc.), el inconsciente existencial y el inconsciente del ser maquínico (el inconsciente del plano de consistencia) no son del todo las regiones autónomas. Estas son las regiones que se entrecruzan completamente y que constituyen un rizoma de articulación de apertura creativa –constante posible de estos elementos de lo inconsciente.”
La palabra relevo considero que nos ayuda a pensar tales contenidos junto a otros componentes. Pero siendo que la rapidez genera un borramiento de las referencias por ende de unas consistencias, estabilizaciones o territorios existenciales donde mover con ciertos grados de seguridad, de firmeza o afirmación. A la búsqueda de los puntos de inflexión, de esplendor en la historia de cada quién. La memoria que es activa y que activa, aquella que escapa a las capas de mayor determinación al decir de Adriana Zambrini.
Desde dónde se parte, desde la serialidad o desde la singularidad. Tal vez en las órbitas de lo incorpóreo que pueden estar en cada haecceidad o como potencia, discontinua pero aún en vector.
Se propone que ante el padecer, la urgencia por ser según la mayoría, a temor de la segregación arrasa con las singularidades, lo que nos afecta para el obrar, para el bien-estar, para la salud de cada quien. Cartografiar a veces es explorar las zonas ya transcurridas, sobre escribir los mapas como hacía Fernand Deligny.
Como sugiere Virilio en su reflexión sobre la velocidad, aprender o apropiarse del ritmo, cuando acelerar y cuando enlentecer… ritmar. Musicalizar, embragar, pulsar…
Biblio-Filmografía
Gilles Deleuze (2005) Derrames entre el capitalismo y la esquizofrenia. Buenos Aires. Editorial Cactus.
Felix Guattari Líneas de fuga: por otro mundo de posibles. - 1a ed. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Cactus, 2013.
Alfonso Lans. (1997) Cuerpo e imagen. Clínica de la sociedad de consumo. Montevideo. Ediciones Multiplicidades.
Adriana Zambrini. (2001) Clínica del Acontecimiento. Nietzsche, Deleuze, Spinoza…
Franco Berardi Bifo (2003) La fábrica de la infelicidad. Madrid. Ed Traficantes de Sueños.
Osvaldo Saidón. (2002) Clínica y Sociedad. Esquizoanálisis. Buenos Aires-México. Ed Lumen.
Paul Virilio. (1986) Velocidad y Política. Buenos Aires. La marca editora.
Paul Virilio. (2007) Ciudad Pánico. El futuro comienza aquí. Buenos Aires. Libros del Zorzal.
Serial Experiments Lain. Dirigida por Ryūtarō Nakamura, con diseño de personajes de Yoshitoshi ABe, guion de Chiaki Konaka y producción de Yasuyuki Ueda a través del estudio Triangle Staff. Fue transmitida por TV Tokyo desde julio a septiembre de 1998.
La velocidad funda el olvido. Dirección: Marcelo Schapces. Guión: Julio Cardoso. Pablo Fidalgo. Paula Romero Levit /Marcelo Schapces
PRODUCTORES: SAN LUIS CINE / BARAKACINE (MARCELO SCHAPCES) / NEVER LAND (MARIEL GUIOT) Nacionalidad: Argentina, España Año: 2007 Fecha de estreno: 03-07-2009
domingo, 8 de julio de 2018
El despliegue
“Los métodos modernos, en su mayoría, valen perfectamente para hacer proliferar las series o para favorecer el crecimiento de una multiplicidad en una dirección, por ejemplo lineal, en tanto que una unidad de totalización
se afirma tanto más en otra dimensión, la de un círculo o de un ciclo.”
Guattari-Deleuze
Con el fin de sacarnos de encima toda rigidez, molde, o estructura cerrada de expresión y de investigación. A lo largo de los años se han rarificado los métodos de abordaje en el campo psi, confundiéndose con la sociología o una forma que bordea con el psicologismo de ultranza. Aún así me parece extraña esta división. Tratar de repensar en un método que dé cuenta de la diferenciación de expresiones pero no de contenido. Que algunas temáticas devienen sociales y otras son del orden psicológico, pero a pesar de esto no dejan de tener sus efectos en ambas esferas. Un plano común en el que se trazan las disciplinas heterogéneas, pero no por ello inconexas. La posibilidad de un continuo, que a la vez no esta dicotomizado, y para relacionarlo: dialectizado.
Tal vez un nuevo método he descubierto en las horas de investigación: Una especie de despliegue. Mezcla de ensayo y monografía pero cuando se extiende es más allá de la ciencia, termina siendo una poligrafía: datos informativos, bibliografía, enunciados sociales, discursos, experiencias: propias y ajenas. Los recursos son varios: la cita, la alusión, no metáforas, las ironías, la acidez, la belleza. Los estilos combinados: ensayo, desarrollo monográfico, comentario de textos, poesía, novela, cuento. Y también los cuerpos y los incorpóreos constitudinarios integrales: las canciones, las poesías, pinturas, películas, colores, gente de mi vida, que tal vez o algunos, son unos personajes. Pero aún más allá del estilo o la forma de expresión, que es el del cómo llego a tales pensamientos. Primeramente es una reacción ante algo cercano que me ha acontecido. Comienzo con unos balbuceos de qué es lo que quiero decir o qué se me ocurre en cuanto a lo sucedido. Entonces en un segundo momento del mismo movimiento escribo para la posteridad, quiero dejar algo. Después con la intención de aclararme algo recurro a lo que sé, a que es lo que tendría que hacer según unos índices: sean académicos, sociales, morales, religiosos, científicos, artísticos, filosóficos, políticos, partidarios, etc. Trato de que cada pensamiento sea llevado al extremo de su practicidad, claro si es que aún no ha sido puesto en práctica. Cuando me refiero a los acontecimientos, sucesos, es a las prácticas. Pero los sucesos son en relación a dos posturas por las que podemos atravesar: pasivo-espectador ó activo-actor. Piénsenlo más lejos de que la vida es teatro: ¿cuando hubo un accidente usted que hizo, se quedó mirando o ayudó? Esto es para no caer en las interpretaciones de “la escena que es el mundo”. Es que todo arte funciona para la vida, debe estar impregnado de vida, hay una primacía. Algunas veces se escinde el arte con la vida, se la aísla como especie de ascetismo del artista, o se la encierra en los claustros. No sólo las artes sino también las técnicas, algunas veces nos parecen como sacadas de un laboratorio inerte o demasiado aséptico, donde nada pasa más que por el control del técnico. La vida se inyecta bajo las formas más minúsculas, imperceptibles que todo es vital, tiene que serlo. Que hubiese sido de Pasteur si no hubiera llevado su sándwich de queso a la hora de ver sus incubaciones bacteriológicas…
Trato de que aquello que se presenta como teórico sea evidentemente práctico, venga de la práctica y vaya a la práctica y a la vez a la práctica de pensar y escribir. Se trata de las cosas de mi vida y de la de los demás. Por ello tomo conceptos que me son afines o que después de terminada una obra se me ha ocurrido que pudo haber pasado por estos. Hay que hurgar más adentro que las bibliografías y no suponer que con la experiencia basta. La dialéctica se vacía o es que… ¿en realidad es vaciadora de toda experiencia? Por que la práctica ya está llenada de antemano, alguien se prepara para hacer algo. Hay una preparación previa física-memorial. También creo que nosotros tenemos una primera tarea de hablar de concreciones y por ello de lo que pasa o acontece por aquí. Creo que las miradas se han puesto mucho por las aprobaciones de Buenos Aires, Madrid o Paris. Cuando los niños se mueren de hambre y los jóvenes se estupidizan con paco y música vacía.
El pliegue o los modos de subjetivación de Foucault son conceptos de los que tenemos que valer para una investigación o intervención. ¿Qué es lo que sabemos, qué es lo que podemos y quienes somos? Tres retornos al empirismo. ¿Pero se nota la discontinuidad con lo teórico o conceptual? Atengámonos de las espirales ascendentes dialécticas y fraccionemos el proceso en momentos. Por que también hay unos cuadros de saberes que se nos anteponen a la hora de hacer algo: visibilidades y enunciados. Hasta donde llegamos al enunciar, devenir la espada del augurio: ver más allá de lo evidente. El despertar de la sensación de que hay un constante qué decir y qué ver. Obturados en lo ya tenemos que decir, que es lo que solo podemos ver, pasar sí o sí por las nuevas biblias y patriarcas, vaya que obsolescencia, vaya que mediocridad, vaya que aburrición.
Los saberes nos anteceden, se nos ha dicho que no sabíamos más que nuestra finitud: ser lenguaje, ser trabajo, ser biológico. Y más allá de ello no había más y hay veces en que no se puede abrir a más que esto: “No hace falta psicólogos o filósofos o asistentes sociales, hace falta medicina-trabajo-educación y nada más.”. Con esto es difícil pensar la represión como solo privación, o que el deseo es movido por la trasgresión, desear lo prohibido, quebrar las leyes: devenir moisés. Condiciones o disposiciones de lo que debemos saber y por ende hacer. Lo que primeramente deviene episteme, luego dispositivos y después los modos de subjetivación. Saber-Poder-Subjetividad. Tal vez este es meramente el camino de problemáticas con las que se dio Foucault a lo largo de su obra. Tampoco es que estaban tan divididas en este triedro de Resistencias. Sino que mezcladas se fueron dando prioridad más a unas que a otras. Encuentro también con lo que acontecía afuera de su escritorio. Los saberes en las prácticas como Filósofo-Psicólogo en la Prisión, Mayo del 68, la guerra Argelina de liberación, las proscripciones a la homosexualidad. Las caídas de los movimientos Resistenciales, pensar en la entrada de algo que cierre el saber, su relación con el poder y viceversa, algo que nuclee, que sea más fuerte que los ejercicios, más efectivos: los modos de subjetivación.
Por ello a la hora de la investigación no se trata tampoco de irse a un afuera creyendo que hay un vacío o que vamos nosotros vacuos. Tampoco se trata de luchas contra superyoes déspotas. Sino de cosas prácticas o que las prácticas son dirigidas a tales cosas, lo demás serán sofismas. Creo que no debemos abandonar la rigurosidad, la rigurosidad por sobre todas las cosas. Por muchos años nos han dicho que la rigurosidad estaba en la naturaleza o en una versión de abordaje de la naturaleza: las ciencias exactas. La física como estudio racional de la naturaleza. Una explicación matemátizada de la naturaleza, tan estéril y universal que puede ser captada por toda la humanidad. Pero la religión no deja de existir. Viena ha trazado hace ya casi treinta años su concilio. Están los adeptos y los disidentes.
¿Pero qué riesgo o qué temor hay al subjetivismo, al empirismo primando la asepsia objetiva? La exactitud de lo que nos pasa está en un relato lógico, con pleno sentido, transmisible a toda entidad o personería jurídica. Por eso se duda de los niños, de su relato de las cosas, de relato en potencial: iría, podría, no sé. Si tal vez derivados del enunciado, las cosas más inexactas, sean en realidad las más exactas. Bleger, no sé en donde decía algo parecido: Cuando queremos entrar en la objetividad, estamos siendo meramente subjetivos. Y cuando nos queremos adentrar en los mares de la subjetividad entramos en las costas de objetividad. Justamente esto no es exacto.
Abrir nuestros saberes más allá de lo que ya está escrito, dicho, codificado. Despejarnos y dsplegarnos de los que sabemos, tratar de enunciar hasta donde no se puede, la ruptura de la barra de la represión, llegar al significante ausente. La alteridad está en lo novedoso o en enunciar las cosas que nos han dicho que no se deben pensar, decir o hacer. Romper con las formas de estratificación o sedimentación de los saberes. Si el poder cuadricula llegar a las instancias de un blanco sortear las rayas, constituir nuevos tejidos, entrar nuevos componentes heterogéneos.
Un método que abre lo interior para conectarlo con el afuera, o que tal vez el Pliegue siempre fue una interioridad del afuera. Las formas de gobernabilidad, de control de disciplinas. ¡Y miren que nos quieren meter un código disciplinario! Arrastramos con nosotros los discursos sobre lo que hay hacer en el afuera, un Afuera más allá de la realidad material. Y un adentro más profundo que la vida interior o la realidad psíquica. Unos saberes (las palabras y las cosas) limitados a lo que sí y lo que no (vigilar y castigar). Por que los saberes no solo coligados de poder nos dicen que es lo que no, a su vez nos dicen lo que si. Aparte del control y de la disciplinareidad hay constitución. Historia de la Sexualidad I: Voluntad de saber, más allá de las perversiones y cuadros nosológicos había una scientia sexualis.
Para aquellos que emprendamos un camino de investigación, no solo se trata de con qué métodos nos vamos a acercar al campo sino de que también tenemos nuestros objetos y prácticas ya recortados: cegados y ensordecidos. Lo que podemos ver y decir esta de antemano limitado o dirigido.
De la arqueología, pasando por la arquitectura hasta las tecnologías del yo, las nuevas. Este método no se contradice con los otros, o es superador, justamente pliega a los otros. Las formas de constitución no son solo familiares, universales, humanas. Por ello otras formas de abordaje de la existencia o de la vida humana. Un despliegue, o analizar con que cosas nuevas se constituye la personalidad, el uso de los placeres que se hace.
Lo que no se deja de lado es la resistencia, la oposición de otra fuerza a los ejercicios de poder. La resistencia de los modos de subjetivación, un uso de los placeres, una ars erotica que escapa a las estratificaciones de saber. Un experiencia propia de lo que se nos dice como vivir cada momento. Las condiciones de… deben ser creadas o rotas.
A modo de conclusión... Tal vez sea que por el lado de acá tenemos que revisar los métodos de investigación y no solo eso, sino también lo qué se investiga. ¿Cuál es nuestra historia? o ¿con se pretende hoy dirigir? La genética, la farmacología, los alimentos transgénicos-con nutrientes inmunológicos, los fascismos aprobados: Presidencia Bush-Al Qaeda, la trata de personas, la compra del voto, la gobernación empresarial. Los medios y su amor a la violencia o la puesta de una estética-modelada de la sexualidad.
Antes que una mediación de las técnicas de investigación: cualitativas, cuantitativas, psicométricas, proyectivas, etc. Volver a la ciencia de los caminos de la verdad. Tal vez lo que nos pasa como estudiantes que investigan o profesionales que se sumen a igual tarea, tenga que ver con un imposible que se nos acerca y da sus muestras de posibilidad. Eso que invade y que algunas veces impide el avance de algún proyecto, sea a incluir como material de investigación, sean “mentales”; “metafísicos”; “metapsicológicos” o sociales, económicos, históricos, políticos. No es inefable la mezcla de tales elementos: un trastorno psicopatológico devenido a través de un acontecimiento histórico político: incremento de los “Trastornos de ansiedad” a partir de diciembre de 2001. O una personalidad, un tipo de personalidad que generó ciertos estados de subjetividad: El che Guevara en los ´60 y ´70.
Este es un mero trazado de lo que se puede hacer, no un manifiesto, más propuesta que eje. Sobre todo cuando los caminos y los espacios sentimos que están cerrados, discontinuos, perdidos. Para los que piensan que no tienen que escribir, que decir, que investigar, que lo que tienen en la cabeza, en su memoria, o en un cajón impreso no vale la pena publicarlo. Todo aporta, si se lo hace con un rigor alegre, con la seriedad de la libertad, con un compromiso con la vida. Creer en la transmisión de algo o algún saber, rompiendo con el poder, enunciando desde aquí a la eternidad.
Por muchos años se ha dividido la cuestión por un adentro o un afuera. Apostemos por un continuo, cuestión de momentos: será adentro, será afuera. Pero la cosa es que pasa. Y las ciencias que persiguen la humanidad, recortando el asunto al hombre, se ha echado atrás con el asunto de la rigurosidad, por que un cuerpo de suizos burgueses que ha determinado qué es la ciencia, quienes se adentran y que no. El afán de las ciencias no se deber el método del recorte, de la abducción, sino de la Transversalidad. Repensar los cruces entre saberes: los trabajos y avances en informática ¿acaso no ha tenido sus efectos en subjetividad, formando singularidades?
Por esto es que también es un trabajo para cada quien, de transformación, sin tratar de mediar la vigilancia o la critica ausente-estéril de las ciencias, lo que hace o no tal lado del saber. Un trabajo que a la larga impregna lo social, lo político, lo microfísico, el Afuera.
Bibliografía
Gilles Deleuze. Foucault. Siglo XXI Editores. Buenos Aires 1997.
Deseo y placer. www.oficinavirtual1.com.ar . 2005
Michel Foucault. Historia de la sexualidad I: La Voluntad de Saber. Siglo XXI Editores. México. 1989.
Enfermedad mental y personalidad. Editorial Paidós. Barcelona. 1984.
Felix Guattari El Paradigma estético. www.caosmosis.acracia.net . 2007
Diamela Eltit. Artículo Sade y el Poder; Política y Tecnología de la Crueldad. www.psikeba.com.ar. 2007
Deleuze-Guattari Rizoma www.oficinavirtual1.com.ar. 2005.
se afirma tanto más en otra dimensión, la de un círculo o de un ciclo.”
Guattari-Deleuze
Con el fin de sacarnos de encima toda rigidez, molde, o estructura cerrada de expresión y de investigación. A lo largo de los años se han rarificado los métodos de abordaje en el campo psi, confundiéndose con la sociología o una forma que bordea con el psicologismo de ultranza. Aún así me parece extraña esta división. Tratar de repensar en un método que dé cuenta de la diferenciación de expresiones pero no de contenido. Que algunas temáticas devienen sociales y otras son del orden psicológico, pero a pesar de esto no dejan de tener sus efectos en ambas esferas. Un plano común en el que se trazan las disciplinas heterogéneas, pero no por ello inconexas. La posibilidad de un continuo, que a la vez no esta dicotomizado, y para relacionarlo: dialectizado.
Tal vez un nuevo método he descubierto en las horas de investigación: Una especie de despliegue. Mezcla de ensayo y monografía pero cuando se extiende es más allá de la ciencia, termina siendo una poligrafía: datos informativos, bibliografía, enunciados sociales, discursos, experiencias: propias y ajenas. Los recursos son varios: la cita, la alusión, no metáforas, las ironías, la acidez, la belleza. Los estilos combinados: ensayo, desarrollo monográfico, comentario de textos, poesía, novela, cuento. Y también los cuerpos y los incorpóreos constitudinarios integrales: las canciones, las poesías, pinturas, películas, colores, gente de mi vida, que tal vez o algunos, son unos personajes. Pero aún más allá del estilo o la forma de expresión, que es el del cómo llego a tales pensamientos. Primeramente es una reacción ante algo cercano que me ha acontecido. Comienzo con unos balbuceos de qué es lo que quiero decir o qué se me ocurre en cuanto a lo sucedido. Entonces en un segundo momento del mismo movimiento escribo para la posteridad, quiero dejar algo. Después con la intención de aclararme algo recurro a lo que sé, a que es lo que tendría que hacer según unos índices: sean académicos, sociales, morales, religiosos, científicos, artísticos, filosóficos, políticos, partidarios, etc. Trato de que cada pensamiento sea llevado al extremo de su practicidad, claro si es que aún no ha sido puesto en práctica. Cuando me refiero a los acontecimientos, sucesos, es a las prácticas. Pero los sucesos son en relación a dos posturas por las que podemos atravesar: pasivo-espectador ó activo-actor. Piénsenlo más lejos de que la vida es teatro: ¿cuando hubo un accidente usted que hizo, se quedó mirando o ayudó? Esto es para no caer en las interpretaciones de “la escena que es el mundo”. Es que todo arte funciona para la vida, debe estar impregnado de vida, hay una primacía. Algunas veces se escinde el arte con la vida, se la aísla como especie de ascetismo del artista, o se la encierra en los claustros. No sólo las artes sino también las técnicas, algunas veces nos parecen como sacadas de un laboratorio inerte o demasiado aséptico, donde nada pasa más que por el control del técnico. La vida se inyecta bajo las formas más minúsculas, imperceptibles que todo es vital, tiene que serlo. Que hubiese sido de Pasteur si no hubiera llevado su sándwich de queso a la hora de ver sus incubaciones bacteriológicas…
Trato de que aquello que se presenta como teórico sea evidentemente práctico, venga de la práctica y vaya a la práctica y a la vez a la práctica de pensar y escribir. Se trata de las cosas de mi vida y de la de los demás. Por ello tomo conceptos que me son afines o que después de terminada una obra se me ha ocurrido que pudo haber pasado por estos. Hay que hurgar más adentro que las bibliografías y no suponer que con la experiencia basta. La dialéctica se vacía o es que… ¿en realidad es vaciadora de toda experiencia? Por que la práctica ya está llenada de antemano, alguien se prepara para hacer algo. Hay una preparación previa física-memorial. También creo que nosotros tenemos una primera tarea de hablar de concreciones y por ello de lo que pasa o acontece por aquí. Creo que las miradas se han puesto mucho por las aprobaciones de Buenos Aires, Madrid o Paris. Cuando los niños se mueren de hambre y los jóvenes se estupidizan con paco y música vacía.
El pliegue o los modos de subjetivación de Foucault son conceptos de los que tenemos que valer para una investigación o intervención. ¿Qué es lo que sabemos, qué es lo que podemos y quienes somos? Tres retornos al empirismo. ¿Pero se nota la discontinuidad con lo teórico o conceptual? Atengámonos de las espirales ascendentes dialécticas y fraccionemos el proceso en momentos. Por que también hay unos cuadros de saberes que se nos anteponen a la hora de hacer algo: visibilidades y enunciados. Hasta donde llegamos al enunciar, devenir la espada del augurio: ver más allá de lo evidente. El despertar de la sensación de que hay un constante qué decir y qué ver. Obturados en lo ya tenemos que decir, que es lo que solo podemos ver, pasar sí o sí por las nuevas biblias y patriarcas, vaya que obsolescencia, vaya que mediocridad, vaya que aburrición.
Los saberes nos anteceden, se nos ha dicho que no sabíamos más que nuestra finitud: ser lenguaje, ser trabajo, ser biológico. Y más allá de ello no había más y hay veces en que no se puede abrir a más que esto: “No hace falta psicólogos o filósofos o asistentes sociales, hace falta medicina-trabajo-educación y nada más.”. Con esto es difícil pensar la represión como solo privación, o que el deseo es movido por la trasgresión, desear lo prohibido, quebrar las leyes: devenir moisés. Condiciones o disposiciones de lo que debemos saber y por ende hacer. Lo que primeramente deviene episteme, luego dispositivos y después los modos de subjetivación. Saber-Poder-Subjetividad. Tal vez este es meramente el camino de problemáticas con las que se dio Foucault a lo largo de su obra. Tampoco es que estaban tan divididas en este triedro de Resistencias. Sino que mezcladas se fueron dando prioridad más a unas que a otras. Encuentro también con lo que acontecía afuera de su escritorio. Los saberes en las prácticas como Filósofo-Psicólogo en la Prisión, Mayo del 68, la guerra Argelina de liberación, las proscripciones a la homosexualidad. Las caídas de los movimientos Resistenciales, pensar en la entrada de algo que cierre el saber, su relación con el poder y viceversa, algo que nuclee, que sea más fuerte que los ejercicios, más efectivos: los modos de subjetivación.
Por ello a la hora de la investigación no se trata tampoco de irse a un afuera creyendo que hay un vacío o que vamos nosotros vacuos. Tampoco se trata de luchas contra superyoes déspotas. Sino de cosas prácticas o que las prácticas son dirigidas a tales cosas, lo demás serán sofismas. Creo que no debemos abandonar la rigurosidad, la rigurosidad por sobre todas las cosas. Por muchos años nos han dicho que la rigurosidad estaba en la naturaleza o en una versión de abordaje de la naturaleza: las ciencias exactas. La física como estudio racional de la naturaleza. Una explicación matemátizada de la naturaleza, tan estéril y universal que puede ser captada por toda la humanidad. Pero la religión no deja de existir. Viena ha trazado hace ya casi treinta años su concilio. Están los adeptos y los disidentes.
¿Pero qué riesgo o qué temor hay al subjetivismo, al empirismo primando la asepsia objetiva? La exactitud de lo que nos pasa está en un relato lógico, con pleno sentido, transmisible a toda entidad o personería jurídica. Por eso se duda de los niños, de su relato de las cosas, de relato en potencial: iría, podría, no sé. Si tal vez derivados del enunciado, las cosas más inexactas, sean en realidad las más exactas. Bleger, no sé en donde decía algo parecido: Cuando queremos entrar en la objetividad, estamos siendo meramente subjetivos. Y cuando nos queremos adentrar en los mares de la subjetividad entramos en las costas de objetividad. Justamente esto no es exacto.
Abrir nuestros saberes más allá de lo que ya está escrito, dicho, codificado. Despejarnos y dsplegarnos de los que sabemos, tratar de enunciar hasta donde no se puede, la ruptura de la barra de la represión, llegar al significante ausente. La alteridad está en lo novedoso o en enunciar las cosas que nos han dicho que no se deben pensar, decir o hacer. Romper con las formas de estratificación o sedimentación de los saberes. Si el poder cuadricula llegar a las instancias de un blanco sortear las rayas, constituir nuevos tejidos, entrar nuevos componentes heterogéneos.
Un método que abre lo interior para conectarlo con el afuera, o que tal vez el Pliegue siempre fue una interioridad del afuera. Las formas de gobernabilidad, de control de disciplinas. ¡Y miren que nos quieren meter un código disciplinario! Arrastramos con nosotros los discursos sobre lo que hay hacer en el afuera, un Afuera más allá de la realidad material. Y un adentro más profundo que la vida interior o la realidad psíquica. Unos saberes (las palabras y las cosas) limitados a lo que sí y lo que no (vigilar y castigar). Por que los saberes no solo coligados de poder nos dicen que es lo que no, a su vez nos dicen lo que si. Aparte del control y de la disciplinareidad hay constitución. Historia de la Sexualidad I: Voluntad de saber, más allá de las perversiones y cuadros nosológicos había una scientia sexualis.
Para aquellos que emprendamos un camino de investigación, no solo se trata de con qué métodos nos vamos a acercar al campo sino de que también tenemos nuestros objetos y prácticas ya recortados: cegados y ensordecidos. Lo que podemos ver y decir esta de antemano limitado o dirigido.
De la arqueología, pasando por la arquitectura hasta las tecnologías del yo, las nuevas. Este método no se contradice con los otros, o es superador, justamente pliega a los otros. Las formas de constitución no son solo familiares, universales, humanas. Por ello otras formas de abordaje de la existencia o de la vida humana. Un despliegue, o analizar con que cosas nuevas se constituye la personalidad, el uso de los placeres que se hace.
Lo que no se deja de lado es la resistencia, la oposición de otra fuerza a los ejercicios de poder. La resistencia de los modos de subjetivación, un uso de los placeres, una ars erotica que escapa a las estratificaciones de saber. Un experiencia propia de lo que se nos dice como vivir cada momento. Las condiciones de… deben ser creadas o rotas.
A modo de conclusión... Tal vez sea que por el lado de acá tenemos que revisar los métodos de investigación y no solo eso, sino también lo qué se investiga. ¿Cuál es nuestra historia? o ¿con se pretende hoy dirigir? La genética, la farmacología, los alimentos transgénicos-con nutrientes inmunológicos, los fascismos aprobados: Presidencia Bush-Al Qaeda, la trata de personas, la compra del voto, la gobernación empresarial. Los medios y su amor a la violencia o la puesta de una estética-modelada de la sexualidad.
Antes que una mediación de las técnicas de investigación: cualitativas, cuantitativas, psicométricas, proyectivas, etc. Volver a la ciencia de los caminos de la verdad. Tal vez lo que nos pasa como estudiantes que investigan o profesionales que se sumen a igual tarea, tenga que ver con un imposible que se nos acerca y da sus muestras de posibilidad. Eso que invade y que algunas veces impide el avance de algún proyecto, sea a incluir como material de investigación, sean “mentales”; “metafísicos”; “metapsicológicos” o sociales, económicos, históricos, políticos. No es inefable la mezcla de tales elementos: un trastorno psicopatológico devenido a través de un acontecimiento histórico político: incremento de los “Trastornos de ansiedad” a partir de diciembre de 2001. O una personalidad, un tipo de personalidad que generó ciertos estados de subjetividad: El che Guevara en los ´60 y ´70.
Este es un mero trazado de lo que se puede hacer, no un manifiesto, más propuesta que eje. Sobre todo cuando los caminos y los espacios sentimos que están cerrados, discontinuos, perdidos. Para los que piensan que no tienen que escribir, que decir, que investigar, que lo que tienen en la cabeza, en su memoria, o en un cajón impreso no vale la pena publicarlo. Todo aporta, si se lo hace con un rigor alegre, con la seriedad de la libertad, con un compromiso con la vida. Creer en la transmisión de algo o algún saber, rompiendo con el poder, enunciando desde aquí a la eternidad.
Por muchos años se ha dividido la cuestión por un adentro o un afuera. Apostemos por un continuo, cuestión de momentos: será adentro, será afuera. Pero la cosa es que pasa. Y las ciencias que persiguen la humanidad, recortando el asunto al hombre, se ha echado atrás con el asunto de la rigurosidad, por que un cuerpo de suizos burgueses que ha determinado qué es la ciencia, quienes se adentran y que no. El afán de las ciencias no se deber el método del recorte, de la abducción, sino de la Transversalidad. Repensar los cruces entre saberes: los trabajos y avances en informática ¿acaso no ha tenido sus efectos en subjetividad, formando singularidades?
Por esto es que también es un trabajo para cada quien, de transformación, sin tratar de mediar la vigilancia o la critica ausente-estéril de las ciencias, lo que hace o no tal lado del saber. Un trabajo que a la larga impregna lo social, lo político, lo microfísico, el Afuera.
Bibliografía
Gilles Deleuze. Foucault. Siglo XXI Editores. Buenos Aires 1997.
Deseo y placer. www.oficinavirtual1.com.ar . 2005
Michel Foucault. Historia de la sexualidad I: La Voluntad de Saber. Siglo XXI Editores. México. 1989.
Enfermedad mental y personalidad. Editorial Paidós. Barcelona. 1984.
Felix Guattari El Paradigma estético. www.caosmosis.acracia.net . 2007
Diamela Eltit. Artículo Sade y el Poder; Política y Tecnología de la Crueldad. www.psikeba.com.ar. 2007
Deleuze-Guattari Rizoma www.oficinavirtual1.com.ar. 2005.
domingo, 22 de abril de 2018
El sin cara-Rostridad (o esquizoanálisis para, ante, desde, hacia, con, en niños) Parte I
La aparición material
Él puede producir lo que quiera. Imperceptible deambula. Su cuerpo un vacío oscuro.
Y aún así busca a dónde empalmar. Fichas de jabón perfumado, oro y tal vez aquello por donde el otro pasa, se detiene, mira, registra.
Al no poder conectar, entre-gar, traga, engulle, lo que el lugar ofrece: Comida, baños, gente.
Chihiro desposeída de su identidad al entregarse a Yubaba se le quita algo un resto. Chi-hi-ro: Chi=Zen.
El sin cara busca... ¿Qué? Es lo ominoso, místico. Devenir algo. Cliente rico, con voz de sapo, luego empleados, Zen. Ella es interpelada a responder por éste inusual huésped, antes el “maravilloso cliente” al monstruo déspota devorador, que pide su presencia. En el agenciamiento de rescate de Haku, Zen no tiene tiempo para quedarse con este monstruo. Al cual le pregunta qué desea, qué quiere de ella, dónde están sus padres, de dónde es. Deviene el ataque, la posibilidad de ingestión, de incorporación.
Devorar sin desovar, sino devolver al ingerir algo divino (pastel del hierbas entregado por el dios-Río).Y la carrera de fuga que lo va purgando. Esa intensidad-velocidad que Ghibli sabe hacer sentir-vértigo.
Y al salir del lugar vuelve a la calma, la serenidad. Es el lugar: quienes lo habitan; lo que consumen; lo que hacen y hacen hacer, dicen; sienten.
El en el viaje la calma, la soledad, fuga y salida. Hasta llegar al pantano a la casa de Zeniba (gemela de Yubaba)
Dónde en la vida laboriosa, hogareña, lejos de los flujos de dinero, comida, agua, jabones, ocio es de otra velocidad otro ritmo.
Lo del Sin-cara es una especie de mini-mono-mito. Donde de un estado inicial, una a travesía, encuentros, obstáculos, modificación, superación y retorno al punto de inicio pero renovado por la experiencia. Que a grandes rasgos es el movimiento en Chihiro. Éste personaje es lo más llamativo de la historia no hace más que acoplarse, no es central, se centraliza, de hecho esta casi en el medio del film. A la vez es un personaje que ha quedado queda y tal vez quedará impreso. Esta oleada de impresión, hace de síntoma, llama sin ser invitado, aparece inconexo en la narración. Por ello se intitula “aparición espiritual” Ya que originalmente el título es la “La desaparición espiritual de Sen y Chiriro” “Sen to Chihiro no kamikakushi”
Año 2001 Sin-Cara
“Precisamente porque el rostro depende de una máquina abstracta no se contenta con ocultar la cabeza, sino que afectar a las demás partes del cuerpo, e incluso, si fuera necesario, a otros objetos completamente distintos. Así pues, la cuestión es saber en qué circunstancias se desencadena esa máquina, que produce rostro y rostrificación” Guattari-Deleuze pag 176

La invitación es adentrarse a la propuesta esquizoanalista. En la meseta 7 Año cero – Rostridad de Mil Mesetas. Invitación ya que no va a haber en éste ensayo tal síntesis, sino robos, cortes y pegas.
Lo que sí, y es el desafío mayor, a pensar, sentir y actuar en lo cotidiano y en la clínica. Chapeau para Segismundo al hacer vibrar en la mesa “La psicopatología de la vida cotidiana”.
Como romper con lo que es duro reconocible, duro, la pared y sus agujeros…
"Pero la significancia es inseparable de una pared blanca sobre la que inscribe sus signos y sus redundancias. Y la subjetivación es inseparable de un agujero negro en el que sitúa su conciencia, su pasión, sus redundancias" (Mil Mesetas pág 173)
De la maquina deseante a la maquina abstracta. Tal abandono por dos cuestiones (intuidas), la moda que se desplego después del Antiedipo, la posible banalización del concepto y la esterilidad consiguiente al mutar a un reduccionismo. E internamente el concepto también quedaba como global.
En la abstracta por que procede por abstracciones. Y no en el sentido meramente filosófico o psicológico, sino por abstractos, extractos, pedazos, partes que no también tienen su costado concreto. De aquí que se dé primacía a los encuentros, a los acontecimientos, y lo que ocurre, el tan mentado “entre”. De los encuentros, de los territorios, de los flujos, de los cuerpos, de los posibles de las transducciones…
Lo que de momento puede ser reconocible, identificable, pasa por un proceso de caracterización, dónde un cúmulo de fragmentos se sedimentan, calcifican. Pero a la vez no hay nada que garantice el desarme, la desarticulación, disolución (veáse la ingesta del pastel de hierbas) la fuga, otros lugares: salida del hotel-agua-tren-zona del pántano-casa campestre.
Tal vez en su complejidad, resonó lo que pasa en un cuerpo, en los cuerpos, en el agenciamiento, en las maquinas abstractas, en el Sin-Cara, Sin-órganos, Sin-Organización la disponibilidad aiónica.
Detrás del Umbral
Volvamos a la realteridad. Por qué de los niños. En la clínica de niños-adolescentes mucho de lo antecendente se juega. Un poco de reencuentro del mundo infantil, tanto en el contenido como en la expresión de tal film. Son los cuestionamientos que podríamos llevar a la hora de iniciar un abordaje con tales personas. Un sin-cara denominado síntoma.
En el medio de la historia, del relato, de la composición familiar hacen aparecen al niño-adolescente. Recomponer otro rostro. Hacer pasar, deglutir, devolver, desovar. De un sistema a otro, y preferimos agenciamientos, al resguardo de que no hay un equilibrio precedente. El aligeramiento de las maquinas abstractas, extractos variados y variables que se relacionan unos con otros y no son símiles, una imbricación multidimensional: lugar de hijo, escolaridad, relación con adultos mayores, cuál de los padres asume la crianza, trabajo de los tutores, habitación, herman@s, juegos, vecinos, amigos, barrio donde viven, lugares de recreación, deporte, enfermedades crónicas –tratables-reversibles o no.
La intervención (del analista) se trate tal vez devenir ése viaje de purga-búsqueda hacia otro lugar, otra vivencia, otro modo de vida. Pero no solo del personaje sino de los lugares (entiéndase familia).
¿Y qué hay de diferencial con las posturas sistemistas o familiaristas? Que también son parte de otro sistema o agenciamiento. No se autoabastecen, no son autoreproductivas, que se conectan con otras cosas, la economía, los poderes, los saberes, otros grupos, otras instituciones, las que mencionábamos arriba. Y no le quita ponderación… valor. Construye y destruye subjetividad.
Bibliografía
• http://www.imagencristal.com.ar/imagencristal_portal/clase-43-rostridad/
• Capitalismo y esquizofrenia: Mil Mesetas. G. Deleuze-F. Guattari. Ed Pre-Textos. Valencia 2002.
• Infancia, Subjetividad y Violencia. 200 años de historia. Jorge R. Volnovich- Nicolás Fariña. Ed Lumen 2010. Bs As.
• Los cómplices del silencio. Infancia, subjetividad y prácticas institucionales. Jorge R. Volnovich. Ed Lumen 1999. Sobre todo el apartado “El reloj de Damián”
• Clínica y sociedad: Esquizoanálisis. Osvaldo Saidón. Ed Lumen. Bs As. 2002
• http://es.wikipedia.org/wiki/El_viaje_de_Chihiro
Filmografía
• Sen to Chihiro no kamikasushi. De Hayao Miyazaki. 2001. Japón. Studio Ghibli.
Él puede producir lo que quiera. Imperceptible deambula. Su cuerpo un vacío oscuro.
Y aún así busca a dónde empalmar. Fichas de jabón perfumado, oro y tal vez aquello por donde el otro pasa, se detiene, mira, registra.Al no poder conectar, entre-gar, traga, engulle, lo que el lugar ofrece: Comida, baños, gente.

Chihiro desposeída de su identidad al entregarse a Yubaba se le quita algo un resto. Chi-hi-ro: Chi=Zen.
El sin cara busca... ¿Qué? Es lo ominoso, místico. Devenir algo. Cliente rico, con voz de sapo, luego empleados, Zen. Ella es interpelada a responder por éste inusual huésped, antes el “maravilloso cliente” al monstruo déspota devorador, que pide su presencia. En el agenciamiento de rescate de Haku, Zen no tiene tiempo para quedarse con este monstruo. Al cual le pregunta qué desea, qué quiere de ella, dónde están sus padres, de dónde es. Deviene el ataque, la posibilidad de ingestión, de incorporación.

Devorar sin desovar, sino devolver al ingerir algo divino (pastel del hierbas entregado por el dios-Río).Y la carrera de fuga que lo va purgando. Esa intensidad-velocidad que Ghibli sabe hacer sentir-vértigo.

Y al salir del lugar vuelve a la calma, la serenidad. Es el lugar: quienes lo habitan; lo que consumen; lo que hacen y hacen hacer, dicen; sienten.
El en el viaje la calma, la soledad, fuga y salida. Hasta llegar al pantano a la casa de Zeniba (gemela de Yubaba)
Dónde en la vida laboriosa, hogareña, lejos de los flujos de dinero, comida, agua, jabones, ocio es de otra velocidad otro ritmo.

Lo del Sin-cara es una especie de mini-mono-mito. Donde de un estado inicial, una a travesía, encuentros, obstáculos, modificación, superación y retorno al punto de inicio pero renovado por la experiencia. Que a grandes rasgos es el movimiento en Chihiro. Éste personaje es lo más llamativo de la historia no hace más que acoplarse, no es central, se centraliza, de hecho esta casi en el medio del film. A la vez es un personaje que ha quedado queda y tal vez quedará impreso. Esta oleada de impresión, hace de síntoma, llama sin ser invitado, aparece inconexo en la narración. Por ello se intitula “aparición espiritual” Ya que originalmente el título es la “La desaparición espiritual de Sen y Chiriro” “Sen to Chihiro no kamikakushi”
Año 2001 Sin-Cara
“Precisamente porque el rostro depende de una máquina abstracta no se contenta con ocultar la cabeza, sino que afectar a las demás partes del cuerpo, e incluso, si fuera necesario, a otros objetos completamente distintos. Así pues, la cuestión es saber en qué circunstancias se desencadena esa máquina, que produce rostro y rostrificación” Guattari-Deleuze pag 176

La invitación es adentrarse a la propuesta esquizoanalista. En la meseta 7 Año cero – Rostridad de Mil Mesetas. Invitación ya que no va a haber en éste ensayo tal síntesis, sino robos, cortes y pegas.
Lo que sí, y es el desafío mayor, a pensar, sentir y actuar en lo cotidiano y en la clínica. Chapeau para Segismundo al hacer vibrar en la mesa “La psicopatología de la vida cotidiana”.
Como romper con lo que es duro reconocible, duro, la pared y sus agujeros…
"Pero la significancia es inseparable de una pared blanca sobre la que inscribe sus signos y sus redundancias. Y la subjetivación es inseparable de un agujero negro en el que sitúa su conciencia, su pasión, sus redundancias" (Mil Mesetas pág 173)
De la maquina deseante a la maquina abstracta. Tal abandono por dos cuestiones (intuidas), la moda que se desplego después del Antiedipo, la posible banalización del concepto y la esterilidad consiguiente al mutar a un reduccionismo. E internamente el concepto también quedaba como global.
En la abstracta por que procede por abstracciones. Y no en el sentido meramente filosófico o psicológico, sino por abstractos, extractos, pedazos, partes que no también tienen su costado concreto. De aquí que se dé primacía a los encuentros, a los acontecimientos, y lo que ocurre, el tan mentado “entre”. De los encuentros, de los territorios, de los flujos, de los cuerpos, de los posibles de las transducciones…
Lo que de momento puede ser reconocible, identificable, pasa por un proceso de caracterización, dónde un cúmulo de fragmentos se sedimentan, calcifican. Pero a la vez no hay nada que garantice el desarme, la desarticulación, disolución (veáse la ingesta del pastel de hierbas) la fuga, otros lugares: salida del hotel-agua-tren-zona del pántano-casa campestre.
Tal vez en su complejidad, resonó lo que pasa en un cuerpo, en los cuerpos, en el agenciamiento, en las maquinas abstractas, en el Sin-Cara, Sin-órganos, Sin-Organización la disponibilidad aiónica.
Detrás del Umbral
Volvamos a la realteridad. Por qué de los niños. En la clínica de niños-adolescentes mucho de lo antecendente se juega. Un poco de reencuentro del mundo infantil, tanto en el contenido como en la expresión de tal film. Son los cuestionamientos que podríamos llevar a la hora de iniciar un abordaje con tales personas. Un sin-cara denominado síntoma.

En el medio de la historia, del relato, de la composición familiar hacen aparecen al niño-adolescente. Recomponer otro rostro. Hacer pasar, deglutir, devolver, desovar. De un sistema a otro, y preferimos agenciamientos, al resguardo de que no hay un equilibrio precedente. El aligeramiento de las maquinas abstractas, extractos variados y variables que se relacionan unos con otros y no son símiles, una imbricación multidimensional: lugar de hijo, escolaridad, relación con adultos mayores, cuál de los padres asume la crianza, trabajo de los tutores, habitación, herman@s, juegos, vecinos, amigos, barrio donde viven, lugares de recreación, deporte, enfermedades crónicas –tratables-reversibles o no.
La intervención (del analista) se trate tal vez devenir ése viaje de purga-búsqueda hacia otro lugar, otra vivencia, otro modo de vida. Pero no solo del personaje sino de los lugares (entiéndase familia).
¿Y qué hay de diferencial con las posturas sistemistas o familiaristas? Que también son parte de otro sistema o agenciamiento. No se autoabastecen, no son autoreproductivas, que se conectan con otras cosas, la economía, los poderes, los saberes, otros grupos, otras instituciones, las que mencionábamos arriba. Y no le quita ponderación… valor. Construye y destruye subjetividad.
Bibliografía
• http://www.imagencristal.com.ar/imagencristal_portal/clase-43-rostridad/
• Capitalismo y esquizofrenia: Mil Mesetas. G. Deleuze-F. Guattari. Ed Pre-Textos. Valencia 2002.
• Infancia, Subjetividad y Violencia. 200 años de historia. Jorge R. Volnovich- Nicolás Fariña. Ed Lumen 2010. Bs As.
• Los cómplices del silencio. Infancia, subjetividad y prácticas institucionales. Jorge R. Volnovich. Ed Lumen 1999. Sobre todo el apartado “El reloj de Damián”
• Clínica y sociedad: Esquizoanálisis. Osvaldo Saidón. Ed Lumen. Bs As. 2002
• http://es.wikipedia.org/wiki/El_viaje_de_Chihiro
Filmografía
• Sen to Chihiro no kamikasushi. De Hayao Miyazaki. 2001. Japón. Studio Ghibli.
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