sábado, 9 de enero de 2021

20 Meta-aforismos Pandemia 20

1. Escuchar sigue siendo un arte. Asistir al llamado de la pragmática, también. Desde qué Territorio existencial se habla… 

2. El buen decir y el mal decir son caras de la moneda de la interpretación. Lo importante es lanzarla, lo importante es intervenir. Posibilidad de ser afectado, potencia de obrar. 

3. Si el lenguaje sigue siendo nuestro mayor medio de expresión y conexión, estar atentos a los otros que también afectan como las imágenes y lo sonidos que no pasan por la narratividad en su aprehensión. 

4. Enunciación colectiva, lo colectivo de la enunciación. Formas y sustancias en el contenido y en la expresión. Entrar por alguna de ellas. No sólo las temáticas sino también los modos en que emergen los decir-es. 

5. Intensidad de la imaginación, el poderío de lo virtual, posibilidades a punto de caer, hacerse actuales, actúan, generan algo, tocan lo real. 
  
6. Era de la aceleración, era de la inmediatez, la comprensión requiere tiempo, el aprés coûp de la escucha, de la sorpresa del qué pasó, cómo llegamos hasta este punto. Ralentizar, es libidinizar la espera, la contemplación del presente y sus vectores. 

7. Metaforizar para desacelerar la metonimia digital, se pasa a otra cosa a velocidades inusitadas, el corte abrupto deja al discurrir frente al vacío. Hospedaje al cansancio de la subjetividad por la arte-sania, ante la insania de la semiótica dominante. 
 
8. Evitar la paranoia de la técnica, de la pertenencia ciega a tal teoría, tal institución. Apuntar al estilo de intervención, de mayor o menor participación, cercanía-lejanía, presencia-ausencia. Las técnicas son subsidiarias del estilo, el estilo es la forma de intervenir sobre la obra, sobre lo que ocurre. 

9. Orfandad del inconsciente, ateísmo epistemológico, pluralismo metodológico. 

10. Una Ética que sea acompañada de un paradigma estético. Una valoración por composiciones, según el contexto se ha de ver lo que es adecuado, lo que puede hacerse, que tienda al cuidado, al resguardo de lo que se está obrando. 
  
11. Un pulular de clínicas: del desamparo, de la angustia, del temor, del terror, de la soledad, de las anticipaciones, de los anticipos, de las deudas, de los consumos, de las violencias, del desamor, del amor, de las sexualidades, de las identidades, de los derechos, de las vulnerabilidades, de los desvaríos.

12. De lo que derrama del cuerpo social, lo que no puede ser contenido, absorbido, molesta, retorna, persiste, logra consistencia, se sedimenta, se seca, forma parte de manera pasiva y aberrante. 

13. Los fenómenos de persecución de las recomendaciones, de desconfianza por el par, de la espera de un estado gubernamental activo y el reclamo de amparo. Ése paternalismo a los cuales estamos acostumbrados los argentinos, “la figura del rey”, el colonialismo silente y cómodo. 

14. Si estamos atravesado por diferentes materias, de palabras, de economías, de imágenes, sensaciones, comportamientos, rituales, sistemas de pensamientos, de memoria, valoración, automatismos, lo biológico… Hacer lazo, es trenzar, líneas para re-constituir un entramado social. 

15. Rizomas para promover encuentros, salidas que cambian el posicionamiento existencial, pero no es concreto, sino en abstracto, por extractos, por porciones de realidad, ahí, en posibles o posibilidades.

16. Curiosidad y aventura como invitación a los abordajes de la escucha-vibración, de la mirada y la temperatura (clima, ambiente) de los imperceptibles, impersonales e indiscernibles. Detectar trayectorias, lineamientos históricos, repetitivos y promover diferencias. 

  17. Este acontecimiento visibilizó nuestra situación actual: la polución ambiental, social y mental. Pandemia de salud mental. El colapso de las instituciones, desbordes de las demandas. 

  18. Percibir las estridencias en las prácticas, los fascismos o microfascismos que podríamos reproducir, correrse de los lugares que generan daño. Deontología permanente. 

  19. Paz y amor, antiguos y redundantes cantares. Respuestas o soluciones pacíficas o pacifistas ante las conflictivas, mediatizadas por el cuidado de sí y del otro… A lo Ulloa contra la crueldad y la necropolítica del capitalismo mundial integrado… 

  20. Devenir en ternura y ése será nuestro futuro (1). 


(1)Lawrence David Herbert. (1985) El amante de Lady Chatterley. Pag 612. Editorial Seix Barral, Barcelona España. La cita es “Sé tierno con él y eso será su futuro”. 

domingo, 8 de marzo de 2020

Axiología


Sea el CsO un eje que se ha tomado tras un cúmulo de patrones por los cuales se le ha permitido transitar. Codificaciones o agenciamiento enunciativo más que colectivo deviene colector. Axioma tanto en el sentido ejecutivo como eje de acción así como valorativo; también en el sentido matemático: un algoritmo. De aquí es que se parta a tomar los signos, significantes, íconos cómo índices siguiendo la lógica pierciana. Es a seguir o a detectar su trayectoria. El intento es complejizarlo para no entramparse en la reducción de la lingüística. La insistencia en lo asignificante, lo que está ahí generando algo, afecta, conmueve y no es necesario que sea pasado por el tamiz de la lenguajería… Seguir los rastros, las trazas… un cúmulo de señales.









Operaciones de rastreo: de los retornos, de las redundancias, las obturaciones y la introducción de inflexiones, de los pivotes, los cambios de agenciamientos o de seguir aquellas que tienen su potencia vital, su coeficiente de salud, de acción. Intensidades en juego, catexias codificadas, intereses en coyuntura.

domingo, 9 de junio de 2019

Aproximaciones a un cuerpo sin organización

Cuando los días están plateados en el verano antes de una tormenta
El dueto de colores naranja y cian transparentado
Aliento de cachorro de perro
Insurrecciones de cualquier índole, gustito de anarquía y gestión creativa
Sol tibio de otoño
La quemazón de los músculos después de ejercitar
Aroma a coco
Las locuras en gestos, pensamientos y risa
Petisa, tez clara, pelo ondulado
Cantar junto a Julio Sosa, a veces
Compasión budista
Reivindicación marxista, Karl y Groucho
Cine Impresionista Alemán
Cumbias y cuartetos argentinos de 1980
Inhibiciones en nariz y panza, encorvados: Sifosis, escoliosis, gibosis
Pecas
La potencia del inconsciente y la humildad del yo

Y la lista puede extenderse, la idea era ilustrar a fin de asir un poco, de estimular la aprehensión, de un muestreo singular de las cosas que activan, que están ahí orbitando esperando engancharse, intensidades funcionando en proximidad o lejanía en el campo existencial.
Por ello es que la investigación clínica o analítica no se reduce a un esquema familiarista, personológico cristalizado. Intento de transitar un pathos que vaya hacia un heme aquí y no solamente a un quístico soy esto.

domingo, 7 de abril de 2019

Para un nuevo paradigma


Cualquiera que haya
escrito,
pintado, esculpido,
construido, modelado, inventado,
lo ha hecho sólo
para escapar del infierno

Antonin Artaud

Preludio
Prosiguiendo a Artaud en cuanto a Van Gogh (Artaud, Van Gogh el suicidado por la sociedad. 67: 1998) “Además nadie se suicida solo. Jamás nadie estuvo solo al nacer. Y tampoco nadie está solo al morir.” (Artaud, Van Gogh el suicidado por la sociedad. 67: 1998) Ya no hay yo que valga, responsabilidad individual, ni expresión de los seres que sea solitaria-aislada. La hipocresía de decir que algo ha salido de la nada, una creatividad teológica que corporeiza verbos, o que aparezca como un milagro tecnológico, debe cesar. ¿Quién habla?, ¿quién lee?, ¿quién escribe? En realidad: ¿hay un quién preciso, definido, integro, libre de ataduras que puede decir: -existo solo. Fantasmas, fantasías, recuerdos, sensaciones, grupos y grupúsculos nos revolotean. Sin paranoia decir: -somos. El yo debería mostrar su paradójica división y/o. Exclusión e inclusión, pero ya no soledad.

Hacia donde vamos
Lo que últimamente a primado en nuestras producciones es un paradigma cercano o próximo a la cientificidad. Primeramente traspasando sus métodos-técnicas, discursos y referencias de disciplinas que tienen como máxima operativa la universalidad de la transmisión y del descubrimiento. Así también una división tajante entre objeto y sujeto, u objetivizando a la subjetividad, poniéndolo en un cuadro estático, con posibilidades de manejabilidad, y hasta, de previsibilidad.
Y también lo que se ha contaminado con tales ejes son las prácticas de nuestro campo. En los planos que sea, lo que ha ocurrido es hay una puesta en acción de un objetivo (la salud mental, resguardo de la subjetividad, la particularidad del sujeto, una implicancia, la crítica activa…) pero se confunden los métodos, los medios, para llegar a tales metas. Se traza entonces una utopía, una zanahoria y su burro; métodos regios y un “objeto” blando, flexible, móvil.
Del lado de acá, del campo psi, hay una roca que no nos deja avanzar, obtura, traba, incrementa la presión y a fin de cuentas todo lo desborda. Aquella “roca de la “muerta” castración”, nos quieren hacer creer que esta “viva”, la vivifican unos cuantos, no “quiero” más la omniexplicación de la ausencia. Todo lo significativo, lo llamativo, lo indicativo, lo sindrómico es a causa de esta falta en ser del ser. Una ontología de la carencia, que se llena con lo cultural simbólico normópata. Y aún así, las cosas huyen por ello. Por ejemplo podemos tomar el desplazamiento o el proceso metonímico, pero criticar la puesta de tal proceso a la supeditación a un significante ausente, el ojo en el triangulo sobre la pirámide masónica que se puede ver en el dólar.
Que todo lo digita, lo ve y oye y hasta ordena, un ordenador filológico. Cuando lo real desborda por tantos lares que lo imaginario deja de ser tal y no hay batería simbólica que lo cubra.
Esta crítica epistemológica nos acerca a otra cuestión ya metodológica. La querida dialéctica, el tan mentado y bien ponderado movimiento dialéctico. En este vals-torbellino, en el que no se aceptan las mezclas, o que los elementos ya de por sí están contaminados, que no se trata de despejes entre puros, dos elementos claros, precisos definidos o forzarlos a diferenciarlos tajantemente y luego confrontarlos. Se requeriría una velocidad infinita para llegar al centrifugado y a la deseada síntesis. Pero tal descomposición, muestra sus partículas elementales. Tal vez el movimiento dialéctico sea un modo de acercarnos y no El medio para una lectura de la realidad. Un color depende de las superficie de sus partículas que refractan determinadas haces de luz. Una mujer pertenece a tantas instituciones que no solo es proletariada o campesina. “Participa así de muchas almas colectivas: la de su raza, su clase social, su comunidad confesional, su estado, etc” (S., Freud. Psicología de las masas y análisis del yo, 1925.)

Este es nuestro estado de cosas actual, entonces tratemos de atraer lo virtual, no solo porque no exista, sino que esta junto con nosotros, revolteando alrededor, rarificado, posible y hacia donde deberíamos tendernos. Ante lo que tenemos o manejamos actualmente, nos parece que tendríamos que irnos en la dirección opuesta a esta constelación de referencias.

Propuestas
Primeramente propongo una eneléctica (tras la égida de la fórmula de la diferencia n-1 = todas menos una) como posible camino para llegar a la verdad, como método. Meto todo del ecléctico, no es. Ya que hay una valorización no equilibrada, alejada de la mano del orden moralista, o de una lógica universal. Una disposición de elementos que distan de la armonía aparente o constante tradicional. La validez la otorga el momento, el contacto con las necesidades, la estética-ética. La posibilidad de contar con el elemento n, signo del infinito, de la incógnita, de este virtual que se hace real-actual. Por que si hay dos elementos, también tres y cuatro y cinco y seis… El encadenamiento puede…puede o no, multiplicarse e implicarse concretamente.
El colectivo de cosas y su encadenamiento nos induce a romper con la epistemología de la división y oposición sujeto objeto. Tomemos los trabajos de Piaget en los cuales nos mostraba como las formas más abstractas-lógicas de pensamiento llegaban gracias a una confusión, uso y prácticas con objetos. O Donald Winnicott con sus objetos transicionales y espacios –intersticiales- interaccionales. O la Z.D.P. (Zona de desarrollo proximal-potencial) de Vigotsky. Desde estos trabajos podemos seguir o alimentarnos para decir que la pretendida división Sujeto-objeto es absurda e incluso falsa Lo que está ahí cercano, próximo o proximal, transcurriendo el límite, siempre en el límite, extendiéndolo.
La esterilidad, la asepsia a la que tanto se aspira en pos de una cientificidad de bata blanca, no tiene lugar en espacios de contaminación e influencia. Un borramiento de la barrera. Una especie de elección o de opciones y de formación en el solo hecho de admirar un cuadro, tararear una canción, leer un libro, usar tal herramienta nos hace y nos conforma, usamos y somos “eso ahí” sin interpretación, ni simbolismo. Y tal vez esto se vea más adelante es la elección de los profesionales, o el tipo de terapias, las variaciones dentro de una línea teórica, etc. Me parece que cuando se pregunta: ¿Y vos que sos? No se cuestiona el saber o el grado de profesionalidad, sino los efectos, el discurso, el material con que se ha de trabajar.
Tampoco hay secuencia de los elementos de formación, una jerarquía preestablecida, una especie de gravitación no-circunferencial, deleznable, puede sumarse o caerse un elemento. En una relación de pareja, lo que los juntó puede ya no estar, pero si hay otras cosas, otras formas de erotismo, un contacto distinto, o volver a los estados iniciales luego de ocho años ya de noviazgo. La muerte de un familiar, la mudanza de otro, la llegada del novio de la nena, los alquileres de los cuartos, un nieto, etc. Son cosas que pasan y que no necesariamente se dan en este orden, pero que están todos ahí alrededor siendo posibles, o que de hecho pasaron, pero que no dejan de dar una singularidad a lo personal.

Una heterogenesia se nos aproxima gracias a la eneléctica. Pero la cuestión es como se forma tal estado del ser en que justamente, lo de estado es una parodia, ya que el movimiento es muy cercano, casi al lado de él. La dinámica lejana a una operación o modelo de la termodinámica: estados de tensión, carga, descarga, relajación, nuevamente incremento de la tensión. O adherirle la ausencia como móvil, el de la pieza ausente para que se inicie el juego. Si la necesidad y la carga (sea interna o externa) nos proponen y hasta imponen que sean trascendentales a nosotros, podemos tranquilamente oponernos diciendo que hay presencia, lo llevamos con nosotros, está en todos y con nosotros: potencia. Son las cosas de este mundo las que nos salvarán. En nuestras cotidianidades las cosas que circulan minuciosamente, silenciosamente, son las que nos hacen lo que somos. Tal vez en última instancia lo que cuenta es esta especie de ramificación de los seres que nos contactamos y redactamos como personales y no tanto. Una apropiación subjetiva no centralista, capitalista, una expropiación momentánea. Ay mi tortilla, mi café, mi diario, con mis pantuflas el calor de la cama y más nada pido. Ó …ay, vos a mi dame mate cocido y sanguche de salame y los dedos de los pies se me dan vuelta. No son seres en sí o bajo la tradición de reconocimiento como tales por el hecho de conciencia. Los espíritus que habitan con nosotros son en los contactos y disposiciones mundanas. El plan del día es lo que nos toca hacer, ir, comprar, hablar, besar, morder, arreglar… y es en definitiva, a modo general, nuestro día y es nuestro. “Una parte. Es pequeña y frágil y es la única cosa en la vida que merece la pena tener. No debemos perderla ni venderla. Ni desecharla. No debemos dejar que nos la quiten.” (Alan Moore. V de Vendetta. 180: 2005).
Esta nueva forma de ser-estar ya no depende de un movimiento particular o una operación aparte para investir tales objetos, un fetichismo social, diario. La libido escapa a la persecución de lo caído o perdido. Con sus seudópodos toma, atrae, las cosas más disímiles opuestas, distantes. Un comunista que toma Coca-Cola; un rastafari que come sanguches de milanesa. Dejar de lado el principio de no contradicción. Ya que la valorización está mediada en base a un interés que es histórico: sea individual, sea colectivo. Cargado en un momento dado, que puede persistir en el tiempo o no.
El auto en una familia. Parece un fantasma que persigue e insiste, deviene un mandato del padre, tanto para él mismo como para los hijos. Pero ese Superyo siempre es en referencia a una sugestión mercantil-publicitaria. Un uso exigido para el prestigio, para la economía, para el confort.

Nos queda también acercarnos a un nuevo movimiento que nos saque de tales instancias, donde el bordeamiento publicitario sea vencido por nuevas formas de rehacer o recomponer la subjetividad. No es casual, el sentimiento de venta del alma, de la sensación de pertenencia al tener el producto comandado por la mercadotecnia. Últimamente nuestra subjetividad ha quedado entrampada en la venta, anhelo de ser solo a través del consumo. Ya no siquiera del uso de tales o cuales productos, sino en el consumo, consumir hasta el infinito. Y también tener el capital para hacerlo, el exceso de capital para continuar la con-su-misión. Todo un mundo, todo un universo totalmente alejado de las referencias locales-regionales “Si dejaste de mascar la coca, y la cambiaste por un bazooka, Que a los dientes los hace pelota. Si el cemento te cagò la vida y los focos son tu sol de dìa, En La Quebrada es mas linda la vida.”. (Humahuaca Trío. Humanhuaca Trío. Tema 5. 2005.)
La identidad obviamente va a quedar saqueada, injuriada. Y el ataque tiene múltiples flancos, tanto representativos como afectivos, concientes e inconscientes: lo cognitivo, lo emotivo, lo sensorial, lo memorial, lo sexual, lo moral, lo corporal… Una especie de fragilidad, de quiebre constante para dar respuesta a tantos envistes, impactos a la subjetividad.
Tal vez la respuesta está justamente aquí con nosotros. La continuidad de heterogenesia y fragilidad. El problema actual es que el conjunto de la sociedad del consumo, socius consumens, presenta una forma de ser que se pretende fuerte, integrada, unificada que solo unos cuantos quieren y pueden estar dentro o al margen. La marginalidad es el problema para tal orden de cosas. Cada quien tiene sus marginalidades, sus excepciones, sus otros consigo. Por la fortaleza del sistema es que se trata de atraer a tal conjunto. Todo aquello que ha crecido por fuera del tal, es captado, capturado haciéndolo pasar por tales lares. Forzándolo a moverse por las estructuras ya hechas. Lo que es supuestamente espontáneo, es una organización con las necesidades del momento, por que no responden a un cuestionamiento, ni consignas de una agrupación tal, ni bajo los métodos tradicionales de irrupción. Esas formas son tomadas captadas, asimiladas, por su persistencia en el tiempo que a la larga pierden su fortaleza. Las huelgas, los paros, el piquete, el cacerolazo son formas que ha surgido en su tiempo y en su lugar que han persistido a lo largo del tiempo y llegado a forma totalmente atemporal y a-espacial de la lucha…


Transclusión [Baremblitt]
El nuevo paradigma es esta cercanía de la abolición y la creación. La constante amenaza de consumir hasta sí mismo, si miramientos de planos: la persona, un grupo, una institución, una comunidad, una sociedad; nos pone en evidencia también que la forma de ser es la creación, que nos es inevitable. Hemos hablado mucho de la creación como un gran índice de salud, pero al sernos inherente, la potencia creativa es entonces también motor vital.
Lo que enferma es la imposibilidad de no encontrar un camino nuevo, ante lo que acontece, el proceso creativo es detenido. De allí las múltiples formas de enfermar. Cuando Canguilhem proponía la posibilidad de normativizar como forma saludable (Canguilhem,G. 1986), era la posibilidad de crear nuevas normas en base a las contingencias de los momentos. Las producciones tienen que tratar de soltar las riendas a la creación, promover el proceso creativo.
Creemos que quienes están más cerca de tales procesos son los artistas. Su obra es siempre en búsqueda de expresar algo totalmente externo a lo que cierra, él en su obra presentifica las cosas que no parecían poder expresarse. Más que un ideal de cientificidad, de solidez de argumento certero, es más bien la promoción de sensaciones de lo que está pasando. Por ello la imposibilidad de aunar la producción estética bajo el yugo de una racionalidad única. El sentido de la obra está dado por cada quien.
Pero aún así en que los colores se mezclan y nada queda totalmente puro. Lo creativo no es meramente de artistas, hay en la ciencia, en la política, en la educación, en la tecnología creaciones totalmente novedosas. Justamente huyendo a la obsolescencia de algunas viejas formas de hacer las cosas. Es decir algo de las sensaciones son plasmadas en las creaciones, aunada a una demanda social, colectiva, institucional.
La inventiva, la investigación huye del paradigma de la comprobación institucional, de la aprobación referencial, de la permisión calificada, para traernos la novedad, la revolución, el cambio.
En nuestra clínica, persiguiendo este paradigma, la cuestión del sujeto ya no se posará tan solo en las verdades, en los saber-es, las salidas edípico-castrenses. Sino en la posibilidad de plastificar la realidad, o que lo real es movimiento y es justamente la rigidez estructural lo que no nos permite seguir con el proceso creativo. Entrampados en las repeticiones vitales, en los ensayos-los errores, en los rituales, en las desavenencias amorosas, en los maltratos conyugales, en el desamparo del adulto hacia los niños, en la paternidad obligada, en la sexualidad aplastada, en las deudas monetarias, en la invasión y el robo del pensamiento; una ventana, con sus bisagras aceitadas es lo que necesitamos para respirar.
Nuestros cuadros operativos también deberíamos cambiarlos. El diagnóstico que supuestamente ayuda a un entendimiento y a una operatividad del tratamiento, la interdisciplinariedad y todos los intentos por asir, por ayudar realmente al humano, volverse o retomarse como posible intento de salud, un cuadro de situación, no de clasificación, no de un cierre tranquilizador para el profesional. El cambio sería en abstraernos de los viejos cuadros. No hay enfermedades sino enfermos. No hay terapias sino terapeutas. (Hernán Kesselman, 2007). El cuadro diagnóstico es tan solo parte del conjunto de síntomas y signos, pasados por un discurso de explicación y comparación, vicio médico de la explicación externa. Entonces tampoco hay aislamiento y resguardo en la modelo de la clínica asistencial de lo que acontece afuera, tanto al doliente como al terapeuta, ambos caen en la sensación de que el afuera siempre está, se habla de ello y por lo tanto impera y pulsa posiciones más que estados de salud o de enfermedad.
Entonces el compromiso con la sociedad, ya no es por la profesionalidad totalmente aséptica, científica universal y una racionalidad despampanante. Sino en la posibilidad de dar o comenzar esta potencia creativa. Acercándonos entonces a las tareas y modelos artísticos. Quien más que ellos han intentado acercarse a la movilidad de los seres, a la labilidad emocional humana y no solo como muestra, sino como acompañantes de las realteridades (Baremblitt, 2004). Entonces las dramatizaciones y sus variaciones (mascaras, títeres, marionetas…), las literaturas (los ensayos), la plástica (sobre todo el abstracto). Y no temer de ellas ya que hay veces en que las cosas más inexactas pueden ser las más rigurosas. Hay que delirar la ciencia.














Bibliografía

• Baremblitt, Gregorio F. Psicoanálisis y Esquizoanálisis. Ensayo de comparación crítica. Ed. Madres de Plaza de Mayo. 2004. Bs As. Argentina.

• Guattari, Félix. Caosmosis. Ed. Manantial. Bs. As. 1996.

• Kesselman, Hernán. Artículo: Reportaje Imaginario a Félix Guattari. www.psicoargonautas.com.ar. 2007.

• Mony Elkaim e Isabelle Stengers. Artículo: Du mariage des hetérogènes. www.revue-chimeres.fr. 2008

martes, 5 de marzo de 2019

Expropiadores dadaístas

Siendo el día tanto, del mes tanto, del año tanto en el falso calendario éste esquizoanalista quiere compartir un delirio para los que se consideren aliados.

No importa de dónde saques tu técnica que requiera el momento, solo hazlo. NO hay matrimonio con ninguna escuela, institución, no hay deber hacia ellas. A ellas les importa poco tu existencia. Patéale el pedestal a los ídolos, ya que solo miran inertemente a su obra o a arriba, pero no a ti.

Ármate de los conceptos, de las imágenes, de las frases, de las músicas, filosofías, psicologías, de las técnicas en las que te sientas en tu territorio.

¡Expropia y eso es!

“Me imaginaba acercándome a un autor por la espalda y dejándole embarazado de una criatura que, siendo suya, sería sin embargo monstruosa. Era muy importante que el hijo fuera suyo, pues era preciso que el autor dijese efectivamente todo aquello que yo le hacía decir; pero era igualmente necesario que se tratase de una criatura monstruosa, pues había que pasar por toda clase de descentramientos, deslizamientos, quebrantamientos y emisiones secretas, que me causaron gran placer.” G. Deleuze

Dirás pero es poco ético o serio. Pero me parece que menos ético es forzar a que las cosas entren un marco o cuadro técnico –teórico porque así lo
dicen unos cuantos.

El riesgo de eclesiástico es mayor que el de eclosión.

Piénsalo deviene degastante que se grite por la singularidad del deseo, pero se lo quiera poner en una estructura, en una cuadratura. Serán reversiones, sub-versiones, pero el verso es el mismo.

Tanto como profesional como concepción de sujeto, mejor hablemos de individuación, de haecceidad, es una toma de fragmentos, de partes, de las experiencias vividas, algunas serán de índole familiar, otras de los juegos de la infancia tanto del juego en sí como de los compañeros de juegos, los otros adultos, los medios masivos (televisión, música, juguetes, pensamientos).


Sin interpretar mucho, sino que efectúe, engendra aefectos. For-dá-dá.

El campo de problemáticas se define de manera inmanente, de una lógica o un sentido sui. Por ende cada singularidad tendrán que verse las estratagemas adecuadas para cursar un proceso de “cura” o de aligeramiento psíquico.

Es más, desestima este escrito si lo ves como oportunista e irresponsable. O guárdalo en el arcón de tus armas.
Se trata de una anti-técnica, de una que sea la capital. Aplicar la fórmula de la diferencia: del todas menos una.

domingo, 26 de agosto de 2018

Parejas y micropolítica

En éstos ciclos de charlas sobre las temáticas desde, digamos, el tamiz de lo esquizoanalítico tomaremos o pensaremos lo que podemos aportar a los tratamientos de parejas.
Si bien tratamos de eludir el campo familiar, lo eludimos como contenido, evitamos el familiarismo. El punto de reducción en que todo es familia, que una pareja por ejemplo ya es una familia, sea potencialmente o más profundo aún, que los conflictos y coincidencias en la pareja tienen que ver con algo de las familias de origen. Futuro, presente y pasado signado por la familia.
Los que nos vienen siguiendo hace un tiempo ya sabrán que apuntamos al campo social, que primero es lo social y la familia es una producción de ésta, no al revés. Lo que por mucho tiempo se ha tomado como que el núcleo de lo social, la célula de la composición es la familia. Por ello en base a lo ocurre en un nivel, lo veremos reproducirse en otros. Iremos a los enunciados, a los agenciamientos de enunciación (que incluye también a los enunciantes).
Iremos a un más allá. Pero a no confundirse con que lo individual o lo particular de cada pareja no tiene cabida o importancia, sino que para abrir un poco el marco con lo cual se aborda las problemáticas de la pareja.
Lo micro
En cada pareja se baten los juegos de poderes, las diferencias de fuerzas, o lo diferencial en el encuentro de fuerzas, de imposiciones de uno sobre otro, del poder que como se viene trabajando no solo es el poder coercitivo, sino la potencia lo que cada quien puede. Tomando como referencia a Spinoza y a Nietzsche, el deseo como perseveración del ser o en el segundo como voluntad de poderío. Algo que genera, que promueve, que gestiona la realidad. Ahora y como comentábamos antes, se bate lo que acontece en cada sociedad.
Si en nuestro territorio geopolítico, nuestra historia nos habla desde diferentes lugares sobre la supremacía masculina sobre la femenina. Que las mujeres son las histéricas, las locas, las de la labilidad emocional, las que son gobernadas por las hormonas, las que se mueven por la perseveración de la especie, las protectoras de los hijos, las del hogar, las que traicionan, a las que “debes de andar con látigo”, las que compiten entre sí y otros enunciados más. Una red de enunciados, una regularidad que posicionan, da los pasos por donde se puede pasar, registra, para ser más puntillosos codifica: como sentir, que hacer, que pensar.
En una primera época en el inconsciente esquizoanalítico, se hablaba de una producción, reproducción y antiproducción como formas del deseo. En una etapa posterior se hablara de disposiciones o agenciamientos distribuciones de ésa multi-energía. Se apunta a un construccionismo, un armado de la forma de vida. Donde el material es plural está lo personológico, pero también está lo incorporal-posible; los discursos, enunciados o flujos materiales y los linajes maquínicos de qué ensamble proviene. De lo social no se toma a forma global y unificada, sino fragmentos además también en etapas posteriores de producción esquizoanalítica el sema que comienza a usarse es colectivo. Para abarcar también un poco más que lo social en la constitución subjetiva.
Henos aquí en el desencuentro de lo que se dictamina que hacer y lo que sucede. De modo subterfugio y actualmente ya no tanto, las mujeres tienen otras posiciones ante los roles y lugares que se disponían para ellas. El derecho a voto, la posibilidad de ocupar cargos directivos, no necesariamente está obligada al hogar y otros progresos más. Pero no es global, el cambio no es total, ya que hay vestigios de los enunciados anteriores y ése sedimento se juega en cada persona no importa de qué género. Porque sí, hay también mujeres machistas. Pero no por militancia sino por conformación. Es decir se perciben a sí mismas y a las demás a través de la red de enunciados del machismo. Porque no patriarcado, porque es entronar la figura del padre como figura masculina y molde de ésta forma de coerción, entonces se prefiere algo más abarcativo, donde el patriarcado, el paternalismo y otras son formas de ésta.
Lo micro es para remarcar que la cuestión es de pliegue, de infiltración, de derrame. Es difícil pensar sin la cuestión de escala, que se trata de tamaño. Lo que ocurre a un nivel pasará de igual medida en otro. Ya lo anunciábamos arriba con lo familiar, no quisiéramos entrar en los mismos fueros. Se trata de entrever que se juega tanto en una como en otra y lo que no también. Lo que nos apoyamos es en estar sensibles a los microfascismos que pueden darse. En las rigideces de las posturas, en las cristalizaciones de comportamientos. A la vez salir de las estructuras, en tomar un modelo para ver la realidad.
Volviendo a que hay agentes que se suben o son subidos a los agenciamientos colectivos de enunciación, y hacemos hincapié en lo colectivo porque es heteróclito con lo que se expresa. Por lo que estaremos dispuestos a escuchar y cazar esa red de enunciados que muchas se expresan en los conflictos que padecen las parejas.
De los encuentros
La mayoría de las veces la convocatoria es iniciada por las mujeres, pocas veces es por varones. Vienen de un cúmulo de transgresiones, discusiones elevadas de tono, denuncias a nivel civil penal, intervenciones policiales… sí en algunos casos son graves los estados de las peleas (describir sobre las parejas actuales). Dónde es un externo a la pareja la que marca el estado de la situación, algún familiar, un vecino, amigos, etc. Las menos de las veces ocurre que, si aplica en el caso, tras una rotación de terapeutas por los hijos con problemas en la escuela que decantan en un problema familiar y de fondo de pareja.
Los relatos comienzan con las faltas incurridas de uno hacia otro, como si fuesen ésas las causantes de los problemas. Lo que hace y no se da cuenta. Échame a mí la culpa de lo que pase (Canción de Albert Hammomd)
Algunos conceptos
Las promesas incumplidas- zona de promesas: Con ello hacemos referencias que a la hora de la conformación de la pareja lo que cada uno le promete al otro, lo que Nietszche decía del hombre que puede prometer. Rompiendo con las instituciones, que marcaban de diferentes formas para que se cumplan los preceptos y sostener el control sobre la sociedad, que se establezca la deuda, la marca. En la adjudicación y asunción de roles, las parejas suponen lo que el otro ha de querer. Devaneos en sofismas de lo que se quiere… Aquí es cuando comienzan a establecerse las promesas: cumpliré con lo que me pides.
De éste punto lo que podemos resaltar es la zona de… Es decir ese intersticio entre los deseos de uno y de otro, entre lo asumido y lo adjudicado, entre una historia y la otra.
Los deberes y deudas: Sumando un poco a lo anterior en la mayoría de las relaciones, lo que ocurre es que se entra en un círculo de varias D. DEBER DEUDA DUDA DOLO DECEPCIÓN DESEO. Básicamente es una polaridad entre deber y deseo: lo que se supone que haga vs lo que se quiere hacer. Si la distancia es mucha entre uno y otro se generan los afectos que nombramos. El deber conlleva el dejo de obligación lo que se tiene que hacer hacia alguien externo. El deseo más o menos implica también una obligación pero para consigo mismo. Uno supone un poder sobre otro, el otro la potencia. Pero en un choque de potencias se verá cual se afirma más que la otra.
Acá nos distanciamos un poco de lo esquizoanalítico como para adentrar en la relación entre dos cuerpos y no como se conforman éstos, indicando que por cuerpo no sólo es lo biológico sino la individuación que implica una persona, la haeccidad un conglomerado con un cierto margen. Qué ocurre cuando uno se encuentra con otro. Habrá conexiones, resistencias, acople o re-captación, bloqueos, rechazos de signos, de semas que generarán estados. Es en el seno de las relaciones… conyugales dónde se ven los mapas de mundo que cada uno trae y contrae.
Volviendo al deseo y deber. El círculo más o menos se genera así: ante un pedido que puede ser disonante con el tono de una de las partes, se siente en obligación de hacer, porque así lo prometió (punto anterior) por ende se genera la deuda, lo que queda pendiente de hacer. Al perpetuar la deuda, y no cumplir, la otra parte se frustra, se lamenta le duele el incumplimiento, la decepción (otra D) y el dolo y el deseo porque la cosas sean de otro modo.
Las parejas son masoquistas: En las parejas se generan contratos implícitos. Masoquistas no en el viejo sentido de la asociación ílicita con el sado-masoquismo, sino con la figura de Sacher-Masoch. Deleuze hace un trabajo formidable con en los ensayos sobre esta figura tanto clínica como literaria y biográfica. Lo frío y lo cruel. En él, entre otros puntos que trabaja, tomamos el hecho de que este figura el foco no era solo el dolor… sino los contratos antes de un encuentro, dónde si tal vez había actos que impliquen el dolor, pero era cuantificado (la cantidad de latigazos, ni uno más ni uno menos) y el pago pecuniario en caso de incumplimiento. Lo nodal no era que el placer estuviese en el dolor, en la recepción del mismo, sino en el acatamiento o no del mismo.
En la formaciones de las parejas circula esa especie de contrato, de lo cada uno va a realizar, aportar, cambiar, ceder, abandonar, mejorar, ocultar, expresar… etc. Son los incumplimientos los que generan las fricciones, cruces y crisis. Nos parece que dentro de los análisis uno de los puntos es rever cuál es el contrato que se ha establecido y en base a eso renovar. No queremos adentrarnos en la teoría contractualista ni hobbesiana ni psicoanalítica, sino en la masoquista.
También ya se plantea en la Presentación de Sacher Masoch, un modelo de la muerte, es decir, se cuestiona la pulsión de muerte como fuente de aquello que se repite a pesar de generar displacer, hay algo que vuelve a la antimateria para decirlo de algún modo. Lo que Deleuze desarma es detrás de la pulsión hay un modelo de la muerte, una forma de captar de qué se trata, y en éste estudio en particular sobre lo frío, lo helado, sobre la intensidad cero… Pero la bajada de intensidad no es la nada, la aniquilación, sino la reducción al mínimo posible de acción.
La pareja como un organismo vivo. Cso. Hace un rato hablábamos que un nivel de análisis es de ver a la relación entre los cuerpos, declarados spinozistas, apuntamos en otro grado en ver también a la pareja como un cuerpo, donde se baten intensidades (que también lo anunciábamos arriba). Pero también para pensar lo que tiene que ver con lo a-significante, cuando lo pasional se reduce, llega a la posibilidad de que nada pase. Pero esto es importante, no es la muerte, es el modelo de la muerte, de lo cual algo puede conectarse, tocar y generar que algo surja.
El deseo y el ser deseado: Tomemos dos figuras del deseo. En la vida individual cada uno desea y es deseado. Pero lo más complicado de éste concepto es el de ser deseado. En las parejas circula que la fidelidad conlleva a la exclusividad que se cierra el panorama, en cierto sentido hay mucho de eso, pero lo que no se puede controlar es que a veces nuestra pareja es deseada, y no por nosotros. A alguien le puede gustar nuestra pareja y esto tampoco es fomentado por ella. Lo que si le corresponde es hasta dónde deja llegar aquella intencionalidad del otro. Ahora bien, esto se constituye en un problema cuando se aúna el deseo a la falta, a la necesidad. Empiezan los juegos de paranoia, y si uno de los dos tiene inconsistencia personológica (complejo de inferioridad adleriano) se agrava tal posicionamiento, ya que se apuntara a que como no tiene lo que se desea, se buscará en otro lugar… Algún lacaniano dirá: el amor es dar algo que no se tiene para quien no lo desea. Es la misma tesis en la falta pero en doblez, tanto del amante como del amado. Los amores polimorfos, a-humanos, de las partes, de los fragmentos tanto en fisionomía como en la dinámica de la elección, construcción de un paisaje...

lunes, 30 de julio de 2018

Aceleración, memoria, padeceres…

“Nunca sucedió si no hay recuerdos de ello.
La memoria humana es solo un registro.
Solo necesitas reescribir ese registro.”
Chiaki Konaka

Nuestra sociedad está signada por la aceleración en la adquisición, vía mejora de la comunicación (sean digital o logística). Ante ello la velocidad y el vértigo correspondiente generan en la subjetividad la necesidad de satisfacción inmediata. Y por otro lado siendo que el capitalismo mundial integrado ha copado las formas de contenido, se infiere que todo se reduce a un valor y es referido al consumo, el nuevo hombre deviene homo consumens de la era de la inmediatez.
Los trabajos del autor francés Paul Virilio sobre la velocidad, sobre el impacto de la misma en la sociedad, como forma de poder, como afecta la cultura, las relaciones. Análisis de la proliferación en las comunicaciones, de la adquisición, del miedo, del pánico y cómo esto es lo que podría generar un conjunto de disposiciones que afectarían a la subjetividad dejando como efecto ciertas manifestaciones patológicas o padecientes.
No es novedad que uno puede mirar u oír a distancia, la novedad es que la sensación es la que se transmite en vivo, impacta de modo inusitado, ya que no hay preparación, no hay filtro, lo real ya. Lo que afecta trastoca, con-mueve y a la vez paraliza.
Es así como conectamos con la velocidad o la Dromología con algunos cuadros de la Psicopatología. Empezamos a ver que la velocidad no es el problema, es la aceleración la que trae las consecuencias no deseadas. Se han hecho conquistas y superaciones sobre elementos de la naturaleza: Sonido, Calor y Luz. Se ha superado la velocidad del sonido a través del avión super-hiper sónico, el calor con la combustión para atravesar la estratosfera y luz aún no ha sido superada, pero sí alcanzada, a través de la transmisión de la información, que se reduce a pico o nano segundos. De todas ellas lo que decanta es la conquista mayor es la del tiempo. Se realiza una superación en el espacio global, geopolítico desde el real a otro virtual a través del tiempo real. Y está virtualidad procede por la aceleración a una confusión entre lo real y lo virtual.
Virilio remarca que ante la invención de algo se genera el accidente, Por ejemplo, la invención de la locomotora contenía también la invención de descarrilamiento. Postulamos que la conquista de la aceleración informática tiene su consecuencia e impacto en la construcción de la subjetividad.
El capitalismo mundial integrado genera demanda de subjetividad, como ser; ofrece un consumo-consumación de existencia veloz, del más veloz de los productos procesadores, celulares, autos, lavarropas, entrenamientos, terapéuticas, trámites… remarca la aproximación del mañana acerca el futuro, lo dobla en un presente futurista, la consumación de tu vida, el final de tu vida, la importancia de vivirlo todo, ya, hoy, ayer…. Angustia por el devenir, porque la velocidad impera, la aceleración está, pero el consumo no.
Les sugiero que vean una bella obra denominada “Serial Experiments Lain” donde se abordan de manera magistral temas actuales. La identidad, la conexión, la realidades por decirles virtuales o materiales, las relaciones, el mundo… Es un trabajo visionario ya que fue realizado a fines del siglo XX (1998)
Dónde nos mostraban un posible futuro, y siendo la actualidad pareciera una descripción de lo que algunas personas padecen en mayor o menor intensidad.
Usamos la cita para proponer que se anula el tiempo, más que el tiempo se genera la anulación del registro, en las dos vertientes propuestas por el esquizoanálisis el registro de producción y la producción de registro. Es la antiproducción del registro, Virilio habla de la tiranía del ahora que nos transforma en: seres sin cuerpo, sin memoria, sin presente ni futuro, sin raíces, ni sensaciones propias, encerrados en un mundo virtual forcluido, sin realidad y finalmente sin vida propia.
“La velocidad funda el olvido” para ser más exactos la aceleración funda el olvido. Los afectos van en contrapelo de la inmediatez. La acumulación de objetos incorpóreos no es el trabajo de la potencia, ya que puede obturar, cristalizar un territorio. Tal vez optar por aquellos que devuelven el fluir, abren, conectan, promueven… como en cosmofísica los precursores obscuros (materia que da consistencia pero que escapa a la luz y a la información)
Esta clínica ofrece la ralentización, la contemplación, el respiro y un vínculo tiende a ir más allá del intercambio. Apela a la memoria, que no solo es narrativa (el recuerdo), racional, cognitiva, sino aquel bloque de sensaciones, de vivencias, de potencias. Cuantas veces os ha pasado que una melodía le ha llevado a un momento de su vida; una frase ha persistido tanto que se transforma en axioma; un color; los aromas… Os atajo que la propuesta no es hacer músico, color, aroma… terapia; sino de apelar a la memoria, a la potencia de ella.
Siendo que se propone un inconsciente maquínico, que produce, que fabrica acaso no tiene contenido, representaciones, representantes… que le podríamos adjudicar a la memoria.
Guattari nos ayuda a salir del paso “[…] nuestros cuatros inconscientes: el inconsciente representativo (clásico y patentado), el inconsciente procesual (ese de las maquinas concretas, funcionando en todos los sistemas de máquinas –técnicas, institucionales, económicas, etc.), el inconsciente existencial y el inconsciente del ser maquínico (el inconsciente del plano de consistencia) no son del todo las regiones autónomas. Estas son las regiones que se entrecruzan completamente y que constituyen un rizoma de articulación de apertura creativa –constante posible de estos elementos de lo inconsciente.”
La palabra relevo considero que nos ayuda a pensar tales contenidos junto a otros componentes. Pero siendo que la rapidez genera un borramiento de las referencias por ende de unas consistencias, estabilizaciones o territorios existenciales donde mover con ciertos grados de seguridad, de firmeza o afirmación. A la búsqueda de los puntos de inflexión, de esplendor en la historia de cada quién. La memoria que es activa y que activa, aquella que escapa a las capas de mayor determinación al decir de Adriana Zambrini.
Desde dónde se parte, desde la serialidad o desde la singularidad. Tal vez en las órbitas de lo incorpóreo que pueden estar en cada haecceidad o como potencia, discontinua pero aún en vector.
Se propone que ante el padecer, la urgencia por ser según la mayoría, a temor de la segregación arrasa con las singularidades, lo que nos afecta para el obrar, para el bien-estar, para la salud de cada quien. Cartografiar a veces es explorar las zonas ya transcurridas, sobre escribir los mapas como hacía Fernand Deligny.
Como sugiere Virilio en su reflexión sobre la velocidad, aprender o apropiarse del ritmo, cuando acelerar y cuando enlentecer… ritmar. Musicalizar, embragar, pulsar…


















Biblio-Filmografía

Gilles Deleuze (2005) Derrames entre el capitalismo y la esquizofrenia. Buenos Aires. Editorial Cactus.

Felix Guattari Líneas de fuga: por otro mundo de posibles. - 1a ed. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Cactus, 2013.

Alfonso Lans. (1997) Cuerpo e imagen. Clínica de la sociedad de consumo. Montevideo. Ediciones Multiplicidades.
Adriana Zambrini. (2001) Clínica del Acontecimiento. Nietzsche, Deleuze, Spinoza…
Franco Berardi Bifo (2003) La fábrica de la infelicidad. Madrid. Ed Traficantes de Sueños.

Osvaldo Saidón. (2002) Clínica y Sociedad. Esquizoanálisis. Buenos Aires-México. Ed Lumen.

Paul Virilio. (1986) Velocidad y Política. Buenos Aires. La marca editora.

Paul Virilio. (2007) Ciudad Pánico. El futuro comienza aquí. Buenos Aires. Libros del Zorzal.

Serial Experiments Lain. Dirigida por Ryūtarō Nakamura, con diseño de personajes de Yoshitoshi ABe, guion de Chiaki Konaka y producción de Yasuyuki Ueda a través del estudio Triangle Staff. Fue transmitida por TV Tokyo desde julio a septiembre de 1998.

La velocidad funda el olvido. Dirección: Marcelo Schapces. Guión: Julio Cardoso. Pablo Fidalgo. Paula Romero Levit /Marcelo Schapces
PRODUCTORES: SAN LUIS CINE / BARAKACINE (MARCELO SCHAPCES) / NEVER LAND (MARIEL GUIOT) Nacionalidad: Argentina, España Año: 2007 Fecha de estreno: 03-07-2009