domingo, 8 de julio de 2018

El despliegue

“Los métodos modernos, en su mayoría, valen perfectamente para hacer proliferar las series o para favorecer el crecimiento de una multiplicidad en una dirección, por ejemplo lineal, en tanto que una unidad de totalización
se afirma tanto más en otra dimensión, la de un círculo o de un ciclo.”
Guattari-Deleuze

Con el fin de sacarnos de encima toda rigidez, molde, o estructura cerrada de expresión y de investigación. A lo largo de los años se han rarificado los métodos de abordaje en el campo psi, confundiéndose con la sociología o una forma que bordea con el psicologismo de ultranza. Aún así me parece extraña esta división. Tratar de repensar en un método que dé cuenta de la diferenciación de expresiones pero no de contenido. Que algunas temáticas devienen sociales y otras son del orden psicológico, pero a pesar de esto no dejan de tener sus efectos en ambas esferas. Un plano común en el que se trazan las disciplinas heterogéneas, pero no por ello inconexas. La posibilidad de un continuo, que a la vez no esta dicotomizado, y para relacionarlo: dialectizado.

Tal vez un nuevo método he descubierto en las horas de investigación: Una especie de despliegue. Mezcla de ensayo y monografía pero cuando se extiende es más allá de la ciencia, termina siendo una poligrafía: datos informativos, bibliografía, enunciados sociales, discursos, experiencias: propias y ajenas. Los recursos son varios: la cita, la alusión, no metáforas, las ironías, la acidez, la belleza. Los estilos combinados: ensayo, desarrollo monográfico, comentario de textos, poesía, novela, cuento. Y también los cuerpos y los incorpóreos constitudinarios integrales: las canciones, las poesías, pinturas, películas, colores, gente de mi vida, que tal vez o algunos, son unos personajes. Pero aún más allá del estilo o la forma de expresión, que es el del cómo llego a tales pensamientos. Primeramente es una reacción ante algo cercano que me ha acontecido. Comienzo con unos balbuceos de qué es lo que quiero decir o qué se me ocurre en cuanto a lo sucedido. Entonces en un segundo momento del mismo movimiento escribo para la posteridad, quiero dejar algo. Después con la intención de aclararme algo recurro a lo que sé, a que es lo que tendría que hacer según unos índices: sean académicos, sociales, morales, religiosos, científicos, artísticos, filosóficos, políticos, partidarios, etc. Trato de que cada pensamiento sea llevado al extremo de su practicidad, claro si es que aún no ha sido puesto en práctica. Cuando me refiero a los acontecimientos, sucesos, es a las prácticas. Pero los sucesos son en relación a dos posturas por las que podemos atravesar: pasivo-espectador ó activo-actor. Piénsenlo más lejos de que la vida es teatro: ¿cuando hubo un accidente usted que hizo, se quedó mirando o ayudó? Esto es para no caer en las interpretaciones de “la escena que es el mundo”. Es que todo arte funciona para la vida, debe estar impregnado de vida, hay una primacía. Algunas veces se escinde el arte con la vida, se la aísla como especie de ascetismo del artista, o se la encierra en los claustros. No sólo las artes sino también las técnicas, algunas veces nos parecen como sacadas de un laboratorio inerte o demasiado aséptico, donde nada pasa más que por el control del técnico. La vida se inyecta bajo las formas más minúsculas, imperceptibles que todo es vital, tiene que serlo. Que hubiese sido de Pasteur si no hubiera llevado su sándwich de queso a la hora de ver sus incubaciones bacteriológicas…
Trato de que aquello que se presenta como teórico sea evidentemente práctico, venga de la práctica y vaya a la práctica y a la vez a la práctica de pensar y escribir. Se trata de las cosas de mi vida y de la de los demás. Por ello tomo conceptos que me son afines o que después de terminada una obra se me ha ocurrido que pudo haber pasado por estos. Hay que hurgar más adentro que las bibliografías y no suponer que con la experiencia basta. La dialéctica se vacía o es que… ¿en realidad es vaciadora de toda experiencia? Por que la práctica ya está llenada de antemano, alguien se prepara para hacer algo. Hay una preparación previa física-memorial. También creo que nosotros tenemos una primera tarea de hablar de concreciones y por ello de lo que pasa o acontece por aquí. Creo que las miradas se han puesto mucho por las aprobaciones de Buenos Aires, Madrid o Paris. Cuando los niños se mueren de hambre y los jóvenes se estupidizan con paco y música vacía.


El pliegue o los modos de subjetivación de Foucault son conceptos de los que tenemos que valer para una investigación o intervención. ¿Qué es lo que sabemos, qué es lo que podemos y quienes somos? Tres retornos al empirismo. ¿Pero se nota la discontinuidad con lo teórico o conceptual? Atengámonos de las espirales ascendentes dialécticas y fraccionemos el proceso en momentos. Por que también hay unos cuadros de saberes que se nos anteponen a la hora de hacer algo: visibilidades y enunciados. Hasta donde llegamos al enunciar, devenir la espada del augurio: ver más allá de lo evidente. El despertar de la sensación de que hay un constante qué decir y qué ver. Obturados en lo ya tenemos que decir, que es lo que solo podemos ver, pasar sí o sí por las nuevas biblias y patriarcas, vaya que obsolescencia, vaya que mediocridad, vaya que aburrición.
Los saberes nos anteceden, se nos ha dicho que no sabíamos más que nuestra finitud: ser lenguaje, ser trabajo, ser biológico. Y más allá de ello no había más y hay veces en que no se puede abrir a más que esto: “No hace falta psicólogos o filósofos o asistentes sociales, hace falta medicina-trabajo-educación y nada más.”. Con esto es difícil pensar la represión como solo privación, o que el deseo es movido por la trasgresión, desear lo prohibido, quebrar las leyes: devenir moisés. Condiciones o disposiciones de lo que debemos saber y por ende hacer. Lo que primeramente deviene episteme, luego dispositivos y después los modos de subjetivación. Saber-Poder-Subjetividad. Tal vez este es meramente el camino de problemáticas con las que se dio Foucault a lo largo de su obra. Tampoco es que estaban tan divididas en este triedro de Resistencias. Sino que mezcladas se fueron dando prioridad más a unas que a otras. Encuentro también con lo que acontecía afuera de su escritorio. Los saberes en las prácticas como Filósofo-Psicólogo en la Prisión, Mayo del 68, la guerra Argelina de liberación, las proscripciones a la homosexualidad. Las caídas de los movimientos Resistenciales, pensar en la entrada de algo que cierre el saber, su relación con el poder y viceversa, algo que nuclee, que sea más fuerte que los ejercicios, más efectivos: los modos de subjetivación.

Por ello a la hora de la investigación no se trata tampoco de irse a un afuera creyendo que hay un vacío o que vamos nosotros vacuos. Tampoco se trata de luchas contra superyoes déspotas. Sino de cosas prácticas o que las prácticas son dirigidas a tales cosas, lo demás serán sofismas. Creo que no debemos abandonar la rigurosidad, la rigurosidad por sobre todas las cosas. Por muchos años nos han dicho que la rigurosidad estaba en la naturaleza o en una versión de abordaje de la naturaleza: las ciencias exactas. La física como estudio racional de la naturaleza. Una explicación matemátizada de la naturaleza, tan estéril y universal que puede ser captada por toda la humanidad. Pero la religión no deja de existir. Viena ha trazado hace ya casi treinta años su concilio. Están los adeptos y los disidentes.

¿Pero qué riesgo o qué temor hay al subjetivismo, al empirismo primando la asepsia objetiva? La exactitud de lo que nos pasa está en un relato lógico, con pleno sentido, transmisible a toda entidad o personería jurídica. Por eso se duda de los niños, de su relato de las cosas, de relato en potencial: iría, podría, no sé. Si tal vez derivados del enunciado, las cosas más inexactas, sean en realidad las más exactas. Bleger, no sé en donde decía algo parecido: Cuando queremos entrar en la objetividad, estamos siendo meramente subjetivos. Y cuando nos queremos adentrar en los mares de la subjetividad entramos en las costas de objetividad. Justamente esto no es exacto.

Abrir nuestros saberes más allá de lo que ya está escrito, dicho, codificado. Despejarnos y dsplegarnos de los que sabemos, tratar de enunciar hasta donde no se puede, la ruptura de la barra de la represión, llegar al significante ausente. La alteridad está en lo novedoso o en enunciar las cosas que nos han dicho que no se deben pensar, decir o hacer. Romper con las formas de estratificación o sedimentación de los saberes. Si el poder cuadricula llegar a las instancias de un blanco sortear las rayas, constituir nuevos tejidos, entrar nuevos componentes heterogéneos.
Un método que abre lo interior para conectarlo con el afuera, o que tal vez el Pliegue siempre fue una interioridad del afuera. Las formas de gobernabilidad, de control de disciplinas. ¡Y miren que nos quieren meter un código disciplinario! Arrastramos con nosotros los discursos sobre lo que hay hacer en el afuera, un Afuera más allá de la realidad material. Y un adentro más profundo que la vida interior o la realidad psíquica. Unos saberes (las palabras y las cosas) limitados a lo que sí y lo que no (vigilar y castigar). Por que los saberes no solo coligados de poder nos dicen que es lo que no, a su vez nos dicen lo que si. Aparte del control y de la disciplinareidad hay constitución. Historia de la Sexualidad I: Voluntad de saber, más allá de las perversiones y cuadros nosológicos había una scientia sexualis.

Para aquellos que emprendamos un camino de investigación, no solo se trata de con qué métodos nos vamos a acercar al campo sino de que también tenemos nuestros objetos y prácticas ya recortados: cegados y ensordecidos. Lo que podemos ver y decir esta de antemano limitado o dirigido.

De la arqueología, pasando por la arquitectura hasta las tecnologías del yo, las nuevas. Este método no se contradice con los otros, o es superador, justamente pliega a los otros. Las formas de constitución no son solo familiares, universales, humanas. Por ello otras formas de abordaje de la existencia o de la vida humana. Un despliegue, o analizar con que cosas nuevas se constituye la personalidad, el uso de los placeres que se hace.

Lo que no se deja de lado es la resistencia, la oposición de otra fuerza a los ejercicios de poder. La resistencia de los modos de subjetivación, un uso de los placeres, una ars erotica que escapa a las estratificaciones de saber. Un experiencia propia de lo que se nos dice como vivir cada momento. Las condiciones de… deben ser creadas o rotas.

A modo de conclusión... Tal vez sea que por el lado de acá tenemos que revisar los métodos de investigación y no solo eso, sino también lo qué se investiga. ¿Cuál es nuestra historia? o ¿con se pretende hoy dirigir? La genética, la farmacología, los alimentos transgénicos-con nutrientes inmunológicos, los fascismos aprobados: Presidencia Bush-Al Qaeda, la trata de personas, la compra del voto, la gobernación empresarial. Los medios y su amor a la violencia o la puesta de una estética-modelada de la sexualidad.
Antes que una mediación de las técnicas de investigación: cualitativas, cuantitativas, psicométricas, proyectivas, etc. Volver a la ciencia de los caminos de la verdad. Tal vez lo que nos pasa como estudiantes que investigan o profesionales que se sumen a igual tarea, tenga que ver con un imposible que se nos acerca y da sus muestras de posibilidad. Eso que invade y que algunas veces impide el avance de algún proyecto, sea a incluir como material de investigación, sean “mentales”; “metafísicos”; “metapsicológicos” o sociales, económicos, históricos, políticos. No es inefable la mezcla de tales elementos: un trastorno psicopatológico devenido a través de un acontecimiento histórico político: incremento de los “Trastornos de ansiedad” a partir de diciembre de 2001. O una personalidad, un tipo de personalidad que generó ciertos estados de subjetividad: El che Guevara en los ´60 y ´70.
Este es un mero trazado de lo que se puede hacer, no un manifiesto, más propuesta que eje. Sobre todo cuando los caminos y los espacios sentimos que están cerrados, discontinuos, perdidos. Para los que piensan que no tienen que escribir, que decir, que investigar, que lo que tienen en la cabeza, en su memoria, o en un cajón impreso no vale la pena publicarlo. Todo aporta, si se lo hace con un rigor alegre, con la seriedad de la libertad, con un compromiso con la vida. Creer en la transmisión de algo o algún saber, rompiendo con el poder, enunciando desde aquí a la eternidad.
Por muchos años se ha dividido la cuestión por un adentro o un afuera. Apostemos por un continuo, cuestión de momentos: será adentro, será afuera. Pero la cosa es que pasa. Y las ciencias que persiguen la humanidad, recortando el asunto al hombre, se ha echado atrás con el asunto de la rigurosidad, por que un cuerpo de suizos burgueses que ha determinado qué es la ciencia, quienes se adentran y que no. El afán de las ciencias no se deber el método del recorte, de la abducción, sino de la Transversalidad. Repensar los cruces entre saberes: los trabajos y avances en informática ¿acaso no ha tenido sus efectos en subjetividad, formando singularidades?
Por esto es que también es un trabajo para cada quien, de transformación, sin tratar de mediar la vigilancia o la critica ausente-estéril de las ciencias, lo que hace o no tal lado del saber. Un trabajo que a la larga impregna lo social, lo político, lo microfísico, el Afuera.



Bibliografía

Gilles Deleuze. Foucault. Siglo XXI Editores. Buenos Aires 1997.
Deseo y placer. www.oficinavirtual1.com.ar . 2005

Michel Foucault. Historia de la sexualidad I: La Voluntad de Saber. Siglo XXI Editores. México. 1989.
Enfermedad mental y personalidad. Editorial Paidós. Barcelona. 1984.

Felix Guattari El Paradigma estético. www.caosmosis.acracia.net . 2007

Diamela Eltit. Artículo Sade y el Poder; Política y Tecnología de la Crueldad. www.psikeba.com.ar. 2007

Deleuze-Guattari Rizoma www.oficinavirtual1.com.ar. 2005.

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